Cerca de un centenar de figuras dan vida al minucioso belén navideño que ha montado un vecino de Arcenillas, Javier de la Fuente, y que se puede contemplar en el propio Ayuntamiento de la localidad. Se trata de un montaje de grandes dimensiones que ocupa una superficie de alrededor de siete metros cuadrados en el que no falta ningún detalle.

“Lo hago con todo el cariño del mundo y para que la gente lo pueda disfrutar”, explica su autor y recalca que cada año, y ya van seis, añade nuevos elementos. Las figuras forman parte de la colección propia de este vecino de Arcenillas y de su alcalde, Enrique Rodríguez, entre las que no faltan las tradicionales figuras de San José, la Virgen María y el niño Jesús, pero también cuenta con pastores, lavanderas, e incluso barberos o castañeras. La peculiaridad de este año marcado por la pandemia, es que algunos de estos personajes han sido ataviados con la ya habitual mascarilla sanitaria, en este caso de color azul. En cuanto a los materiales empleados, Javier de la Fuente ha recurrido a todo tipo de elementos naturales, como tierra, piedra, corcho y cortezas y también diferentes tipos de planta. La novedad de este año es que “he sustituido el habitual musgo por tepes de césped natural”, detalla su autor, aunque tampoco falta el típico papel de aluminio para simular el agua del río. No es el único montaje belenístico que ha realizado estas Navidades este vecino de Arcenillas, que también se ha encargado de dar forma al belén instalado en la iglesia de esta localidad. “Siempre me ha gustado mucho todo lo relacionado con los belenes y los montaba en casa, pero desde hace seis años surgió esta oportunidad y encantado de que los pueda disfrutar todo el mundo”, asegura este vecino.