A principios del siglo XX tenía más de un millar de habitantes y hoy solo quedan 258 personas censadas, pero Rabanales es uno de los pueblos de Zamora que se resiste a desaparecer, y además está convencido de que los recursos naturales, históricos y etnográficos de Aliste ofrecen suficientes oportunidades para crear nuevos nuevos nichos de empleo y asentar población en esta zona fronteriza entre España y Portugal.

En las estribaciones de la Sierra de la Culebra, el territorio ofrece multitud de atractivos para realizar turismo rural, un sector que en los últimos años viene recibiendo un fuerte impulso por parte del Ayuntamiento de Rabanales, que preside Santiago Moral Matellán. Una de las últimas actuaciones ha consistido en la habilitación de un parking de autocaravanas público, junto a las piscinas municipales que este año, por primera vez, han permanecido cerradas debido a la pandemia del COVID-19. Esta crisis sanitaria que ha cambiado el mundo, sin embargo, ha popularizado los viajes en autocaravana como una alternativa a otras formas de alojamientos. Rabanales dispone ahora de ambos tipos de ofertas, al contar también con casas rurales en la propia localidad así como en otras cercanas.

Pero lo más importante es la oferta turística y de ocio que Rabanales y Aliste ofrecen a sus visitantes. Para los apasionados de la historia, un paseo por esta localidad puede ser un viaje en el tiempo a épocas prerromanas. Muchas edificaciones de la localidad, desde la iglesia hasta casas particulares, esconden en sus fachadas estelas funerarias de más de dos milenios de antigüedad talladas por los zoelas, la tribu celta (astur) que se asentaba en esta zona. El Ayuntamiento de Rabanales prepara un “catálogo virtual” para que el turista pueda encontrar las principales estelas que se conservan en el pueblo mediante códigosQR, según explica el alcalde a este diario.

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Ese mismo sistema de códigos QR se aplicará también para explicar a los visitantes los secretos de los principales puntos de interés de Rabanales, desde la iglesia de El Salvador (del siglo XV) hasta los menhires de la Plaza Mayor, pasando por los puentes, fuentes y otros ejemplos de la arquitectura tradicional alistana presentes en Rabanales y en el resto de localidades del municipio. “Pueblos de este tamaño no tienen economía para tener abierta todo el año una oficina de turismo, y entonces van a ser los propios pobladores los que van a hacer de oficina de turismo. ¿Cómo hacemos esto? Pues que la gente del pueblo en un vídeo de 2 minutos pueda contarnos qué hay dentro de la iglesia, cuáles eran los santos, las tradiciones, o leyendas del pueblo. Y la persona pueda encontrar todo lo interesante que hay en el pueblo con un simple móvil, por eso es fundamental disponer de unas telecomunicaciones de calidad”, desgrana el regidor, Santiago Moral. Contar con una cobertura de telefonía e internet buena es una de las principales reivindicaciones de este joven político desde su llegada al ayuntamiento, un asunto que ha elevado a distintas instancias, como el Ministerio de Industria, para evitar los frecuentes cortes en el servicio que lastran el desarrollo económico del municipio.

Los códigos QR se colocarán en una serie de paneles al aire libre, disponibles las 24 horas del día para cualquier visitante. Esta suerte de “oficina de turismo virtual” proporcionará también información sobre las cinco rutas de senderismo que existen en el municipio. Recorrer los montes y riveras de Rabanales es otro de los principales atractivos, ya sea andando o en bicicleta a través las distintas rutas de “mountain bike” que también existen.

La caza y la gastronomía, principales atractivos que busca el visitante que recala en Rabanales

La caza y la gastronomía son los atractivos que tradicionalmente buscan los visitantes que llegan a Aliste. Rabanales contaba hace no tantos años con tres restaurantes diferentes, de los que ya solo queda uno en el cruce de las carreteras de Alcañices y Mellanes. Pero la comarca sigue siendo famosa por su Ternera de Aliste, con Indicación Geográfica Protegida, su cordero y sus mollejas. Y también por productos silvestres como las setas.

Precisamente, la localidad de Rabanales cuenta con dos plantas de selección y envasado de setas, Faúndez Gourmet y Mico Zamora. Un ejemplo de cómo la iniciativa privada ha servido explotar un recurso que antes formaba parte de la economía de subsistencia de las familias alistanas, y ahora llega a mercados y restaurantes de España, Francia e Italia, entre otros lugares. Manuel Faúndez Rivas, natural de Sejas de Aliste, abrió su fábrica en Rabanales en 1982 y ahora exporta boletus edulis, níscalos y chantarelas “a todo el globo. Pero la riqueza de este recurso no solo revierte en la empresa, pues además de las decenas de empleados que contrata cada campaña, los recolectores también obtienen pingües ingresos por venderle a Faúndez Gourmet la materia prima que es seleccionada y puesta a punto para llegar a los mercados más selectos de España, Francia e Italia. El boletus edulis o zamoranito es uno de los hongos más apreciados y cotizados en Europa.

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En un año con buena campaña cientos de familias alistanas “hacen el agosto” en otoño gracias a las setas, aunque su crecimiento depende de la meteorología y no todos los años son igual de abundantes. “Sobre la naturaleza nunca me atrevo a predecir”, reconoce Manuel Faúndez prudente acerca de la campaña de 2020, que empieza con algo de retraso debido a la escasez de lluvias en las primeras semanas del otoño. Lo que sí es seguro es que la campaña se verá afectada de alguna manera por el COVID-19. El cierre de Castilla y León ha impedido la llegada de alistanos emigrados a Madrid y al País Vasco que también aprovechaban los puentes y fines de semana para buscar setas en sus pueblos de origen.

Los bosques de Rabanales son ricos en setas, y este recurso no solo es importante como materia prima, sino también desde el punto de vista del turismo. La localidad cuenta con un gran museo micológico construido con fondos europeos, donde los visitantes pueden aprender los distintos tipos de hongos que existen en la zona, dónde suelen crecer, cómo poder diferenciarlos y cuáles son comestibles. Además, los turistas pueden contratar a un guía micológico que les acompañe en sus salidas al campo en busca de setas. Este tipo de actividad también se ha visto condicionada este año por la pandemia, ya que los grupos no pueden ser de más de seis personas, pero el servicio se sigue ofreciendo.

Este edificio muy pronto albergará un segundo museo: el Centro de Interpretación de los Castros Celtas, en el que se darán todo tipo de detalles acerca de la cultura castreña y de los cuatro castros que se conservan en los montes que rodean a Rabanales –El Castrico, La Luisa, San Juan y Gallinera–, además de exponer algunos de los restos arqueológicos más interesantes hallados en estos yacimientos por parte de la asociación Zamora Protohistórica. Una razón más para convertir a Rabanales en uno de los destinos turísticos más importantes de la provincia de Zamora.

Estatua de Octavio Augusto en Rabanales.

Estatua de Octavio Augusto en Rabanales. José Luis Fernández

Pero más allá del turismo, Rabanales busca nuevas formas de dinamizar su economía. En el sector primario, el futuro de cualquier proyecto pasa por la culminación de la concentración parcelaria para acabar con los minifundios y sustituirlos por unas fincas dimensionadas para albergar explotaciones agrícolas o ganaderas más modernas. El pasado mes de enero la Junta de Castilla y León declaró esta actuación de utilidad pública y de urgente ejecución, y ha reservado 478.812 euros para invertir en el proceso.

Otra fuente de empleo de gran importancia para el municipio, en el sector servicios, está en la residencia de mayores, donde trabajan 50 mujeres y hombres que en su mayoría viven en Aliste, aunque también hay personal sanitario procedente de Portugal y algunas empleadas residentes en Zamora. El centro, abierto en 2007, funciona con éxito como demuestra la ampliación de plazas que culminó el pasado mes de mayo, pasando de 99 plazas a 109, que ya están completas, o el hecho de que no se haya detectado ningún caso de coronavirus ni entre los residentes ni en la plantilla.

Otra fuente de empleo de gran importancia para el municipio en el sector servicios está en la residencia de mayores, donde trabajan 50 mujeres y hombres que en su mayoría viven en Aliste

Además, en el municipio se asientan empresa como talleres de automoción, compañías de desbroce, y cuenta con servicios como tienda, carnicería, panadería o farmacia. “Solo nos falta un autobús a Zamora y que el médico vuelva a pasar consultas de forma habitual, porque por lo demás tenemos prácticamente de todo, hay tiendas para comprar y la calidad de vida y la tranquilidad de un pueblo”, se vive muy bien, afirma Llanos Soriano, una madrileña que lleva varias décadas asentada en Rabanales, y que en 2007 entró a trabajar a la residencia de mayores.

Algunos, como Llanos Soriano, llegaron a Rabanales para quedarse, y otros han vuelto después de más de 50 años, como Emilio Gabella e Inés del Prado, un matrimonio que emigró a Alemania hace ya medio siglo y ahora regresa a Aliste para disfrutar de su merecida jubilación. “La tierra tira mucho, en Alemania hemos estado muy bien, pero al final nosotros somos de aquí”, confiesa orgulloso Emilio, natural de Fradellos. La que es oriunda de Rabanales es Inés.

Para facilitar el asentamiento de población, el Ayuntamiento de Rabanales ha rehabilitado las antiguas viviendas de los maestros que alquila a familias por un precio asequible, y espera hacer lo mismo próximamente con la casa del cura a través de un convenio con el Obispado de Zamora. En una de estas casas reside Judith Cerezal, que gracias a eso pudo mudarse desde la cabecera de comarca, Alcañices, a este pueblo donde tiene su explotación ganadera y su empleo como guía micológica.

Buscando nuevas oportunidades en la micología, en la gastronomía, en el turismo y en la ganadería, el pueblo de Rabanales espera que más gente pueda regresar a la localidad y que la tierra de los zoelas recupere el esplendor de tiempos pasados.