El brote de COVID 19 en la residencia de ancianos de Peleas de Abajo crece con 71 residentes y 14 trabajadores infectados. Según los datos actualizados y aportados por el gerente del centro, José Ángel Castaño, de los 71 ancianos afectados, cuatro han sido hospitalizados y uno se encuentra en estado grave; el resto de los ancianos en general no presenta síntomas. En cuanto al personal, hay una persona ingresada que padece patologías previas.

La residencia "Virgen del Carmen" de Peleas de Abajo cuenta con 113 residentes y una plantilla de unas 45 personas. El centro había estado "limpio" durante toda la pandemia hasta que el pasado lunes se tuvo conocimiento de un posible positivo e inmediatamente se activó el protocolo anti-COVID. "El martes por la tarde se hicieron las pruebas PCR a todos los residentes y a la plantilla del centro; hemos actuado con rapidez y se han tomado todas las medidas" incide José Ángel Castaño, que a la vez destaca el "ingente" esfuerzo que está haciendo el personal, "desde limpiadoras, auxiliares, enfermeras o médicos. Lo están dando todo para afromntar este momento tan difícil".

La residencia de Peleas de Abajo está gestionada por el grupo empresarial "Niño Jesús" que cuenta con otros cinco centros en la provincial, ninguno de los cuales está afectado por la pandemia. "Esto es lo que podemos decir a día de hoy, se están tomando todas las medidas, se han cerrado las visitas y el personal tiene todos los cuidados" precisa Castaño.

Los Servicios Epidemiológicos de la Junta de Castilla y León en Zamora han declarado el nuevo brote de la COVID-19 localizado la Zona Básica de Salud de Corrales del Vino. Según los datos oficiales, el foco, de carácter sociosanitario, suma un total de 47 positivos en las pruebas PCR que se les han realizado y se está realizando el estudio de contactos a 29 personas. Asimismo, Sanidad informa que, en estos momentos, hay cinco hospitalizados relacionados con este brote y una persona fallecida.

Desde la Gerencia de Servicios Sociales de Castilla y León se han activado los protocolos y planes de contingencia aprobados.

La Junta de Castilla y León apela a la responsabilidad individual y colectiva de los ciudadanos, cumpliendo las medidas básicas de distancia social, higiene de manos y uso obligatorio, con carácter general, de la mascarilla en vías públicas, ámbitos urbanos al aire libre y espacios cerrados de uso o abiertos al público, con el fin de evitar situaciones que pudieran suponer riesgo de contagios y rebrotes de la enfermedad.