Un residente recibe la vacuna del sanitario. | A. S.

Vecinos de Requejo esperan en la plaza del pueblo el momento de la vacunación. | A. S.

El Centro de Salud de la Zona Básica de Sanabria ha ampliado el horario de vacunaciones con el desplazamiento a todos los consultorios médicos, en horario de tarde para desarrollar la campaña preventiva. Los desplazamientos a los consultorios comenzaron este miércoles y se prolongarán hasta la semana que viene. Para el próximo lunes están convocados los vecinos de los pueblos que dependen del consultorio de Cobreros, como Avedillo, a partir de las cuatro y cuarto de la tarde.

Dos enfermeros se desplazan desde el miércoles a los distintos puntos de la comarca para vacunar a los residentes y a los usuarios desplazados desde otras comunidades. La labor se está desarrollando con efectividad y rapidez “lo que se trata es de vacunar al mayor número posible” según el personal de enfermería, de ahí que las convocatorias sean colectivas a todo el pueblo, que sean mayores de 60 años o estén dentro de los grupos de riesgo.

Tras siete meses de cierre de los pequeños consultorios, como el de San Martín de Terroso, una vecina octogenaria exclamaba “¡Por fin!”, al ver las puertas del modesto dispensario sanitario abierto pero que es fundamental para personas con patologías crónicas y personas septuagenarias, octogenarias y nonagenarias que no tienen que desplazarse a Puebla.

“Ahora a ver si lo dejan abierto” completaba la vecina recién vacunada. La apertura es puntual para esta campaña de prevención de gripe y neumococo. La mayor parte de los vecinos están habituados a vacunarse por estas fechas, al igual que los desplazados que también suelen vacunarse en sus comunidades de origen.

Tras la vacunación en San Martín de Terroso, los dos enfermeros continuaron en el consultorio de Requejo, donde también podían vacunarse los vecinos de Terroso.

La campaña de vacunación ya se ha practicado en diferentes puntos de la Sanabria Baja, como San Martín de Castañeda, Ribadelago, Robleda, Requejo, Pedralba de la Pradería. Pueden vacunarse todas las personas que residan habitual o temporalmente en los diferentes pueblos, y que no presenten síntomas de COVID como fiebre, tos, diarrea, dolor muscular, etc. Se mantendrá la distancia social, el uso de mascarilla y el uso gel hidroalcohólico.

El pasado año se pusieron 1.350 vacunas, un número que previsiblemente se incrementará porque el número de pacientes desplazados ha aumentado desde el mes de julio, y aún no han regresado a sus residencias habituales.

La Consejería de Sanidad ha destinado hasta este centro de salud al menos un millar de vacunas de la gripe. Paralelamente los mayores de 65 años también se están vacunando contra el neumoco, con dos tipos de vacuna cuya administración se realiza en dos dosis separadas por un año.

Las fechas de la campaña preventiva se ha l por la pandemia de COVID-19, de cara a evitar complicaciones que, en pacientes de los grupos de riesgo sanitario, puede causar la coincidencia de la gripe y el coronavirus.

Con el lema “una vacuna más, una gripe menos” la campaña de la Consejería de Sanidad resalta la importancia para prevenir una enfermedad considerada un relevante problema de salid, tanto por su mortalidad y complicaciones como por sus coste sociales.