Iniciamos con el presente artículo una nueva sección dedicada a los nombres de calles en leonés o asturleoné s que se pueden encontrar en las localidades de todas las comarcas zamoranas, incluso en la propia capital provincial. Entendemos por nombres de lugar (topónimos) en leonés aquellos que tienen rasgos leoneses o bien que contienen vocablos que por su distribución geográfica se consideran especificos de este dominio lingüístico. Es cierto que en muchos casos nos encontramos con topónimos urbanos (nombres de calles, plazas, etc.) que pueden considerarse indistintamente que están en leonés o en castellano pues son iguales en ambas lenguas. Por ejemplo, si nos encontramos con la “Calle de la Fuente” o “La Rúa de los Francos” podríamos pensar que está en cualquiera de las dos.

En cambio, si el nombre es “Calle de la Fuente del Forno” es indudable que se trata de un topónimo leonés; y por el contrario si fuera “Calle de la Fuente del Horno” habría que considerarlo castellano.

En las sucesivas entregas de este trabajo vamos a tomar en consideración únicamente aquellos casos que se pueden clasificar claramente como nombres leoneses. Ciertamente, los casos a los que vamos a hacer mención deben ser sólo una parte de los realmente existentes. No siempre es posible conocer el nombre de una calle, plaza o callejuela pues en no pocos casos faltan las placas que nos lo indiquen y hay que echar mano de la memoria de las personas que viven en el lugar. Otras veces, muchas, nos encontramos con que el nombre tradicional fue sustituido (por lo general en determinados momentos del siglo XX) por nombres de personajes, instituciones o conceptos con frecuencia ajenos a la realidad de la vida e intereses de sus propios habitantes. Podríamos decir que no menos del 60% de los nombres tradicionales de nuestras calles y plazas perdieron su antiguo nombre en este período.

Comenzamos esta sección con los topónimos urbanos en leonés que hemos recopilado de las comarca de Aliste, Alba y Tábara, que dividiremos en cuatro entregas. En artículos sucesivos trataremos los del resto de comarcas de la provincia.

ABEJERA: -Calle Llagona: En llagona la palatalización de la /l/ inicial (castellano: laguna; portugués y gallego; lagoa) nos indica que es una palabra del leonés. Llagona sigue siendo un vocablo con vitalidad, usado hoy en día, en muchos lugares del oeste de la provincia. -Calle Guindales: La guindal es el nombre leonés del guindo (Prunus cereasus). En leonés los nombres de árboles frutales suelen construirse con el sufijo –al y tienen género femenino: la manzanal, la peral, la cerezal, etc. Aunque a veces también se forman con el sufijo –ero(a) o -eiro(a): castañeiro, bruñeiro, sabuguero... -Plaza el Fornico: Diminutivo de forno (forno=horno). La conservación de la /f/ inicial en este caso es un rasgo leonés.

ALCAÑICES: -Plaza Ferreras: El rasgo leonés es la conservación de /f/ inicial. Se trata de un derivado de ferru=hierro y por lo tanto relacionado con la explotación o el trabajo de este metal.

ALCORCILLO: -Calle Lavayos: El rasgo leonés es la /y/ en lugar de /j/ como resultado del grupo latino –LY-. En castellano existe lavajo “charca de agua llovediza que rara vez se seca” (DRAE). Posiblemente sea un derivado de nava. La forma leonesa llavayu aparece a menudo como lavayo y menos frecuentemente como llavajo.

BERCIANOS: -Calle Tintinayo: El rasgo leonés es la /y/ en lugar de /j/ como resultado del grupo latino –LY-. El único significado que conocemos para este vocablo es el de designar al pájaro llamado pinzón (Fringilla coelebs) cuyo reclamo metálico onomatopeyiza como “tintin”. Estaría relacionado con el nombre del ave en portugués: tentilhao. En Flores de Aliste, Ferrero (1) recoge tintinayo y tentenayo. -Calle Reguero: En leonés reguero tiene por lo general el significado de “corriente de agua más pequeña que un río”, por lo tanto muy próximo al de arroyo. Así es también en el caso del alistano rigueiro que recoge Baz (2).

CAMPOGRANDE -Calle Canalona: Aquí encontramos canal+aumentativo -ona, lo que nos indica el uso en femenino del sustantivo canal (la canal), característico del leonés. CARBAJALES: -Calle El Negrillo: Negrillo es el nombre leonés más extendido para el olmo (Ulmus minor). -Plaza El Chariz: Del árabe sharif “cisterna”, un chariz es una fuente con pilón. Es posible que su uso sea de influencia portuguesa (chafariz) (3). Muy difundido en Aliste y parte de la Tierra del Pan, se encuentran también diversas variantes en el occidente de Salamanca, como charaíl (4) o charaíz (5) y aparece en la toponimia hasta Toro: El Chafaril. -Calle Olivar: Olivar u olival es el nombre más común en leonés para el olivo (Olea europea). Generalmente es femenino: la olivar u olival (2), como suele ocurrir con los frutales (ver en Abejera: Calle Guindales). Es cierto que olivar también existe en castellano como colectivo, es decir, para referirse a una plantación de olivos. Pero hay que considerar que en Zamora el topónimo olivar aparece a menudo en localidades cuyo clima no permite suponer la existencia histórica de plantaciones sino de ejemplares aislados, que en general se ponían no por su fruto -que no era productivo en estas condiciones- sino para usos secundarios como proporcionar “ramos” para las procesiones. De hecho, olivar aparece generalmente en el norte y oeste de la provincia, mientras que en la toponimia del sur y este encontramos casi siempre las formas olivo u oliva. E incluso en zonas donde sí que hay o había verdaderas plantaciones (Fermoselle, Tierra del Vino) no se observa el colectivo olivar pero sí que abundan en la toponimia los plurales como forma de referirse al conjunto: los olivos, las olivas... Esto permite sospechar que en Zamora nunca se uso olivar como colectivo sino que para este sentido se utilizaba el plural: los olivos, las olivas, las olivares, las olivales. (1) González Ferrero, Juan Carlos. Sociolingüística y variación dialectal. Estudio del habla de Flores de Aliste. Zamora. Instituto de Estudios Zamoranos “Florián de Ocampo” (CSIC). Diputación de Zamora, 1986. (2) Baz, Jose María. El habla de Tierra de Aliste. Madrid, Anejo LXXXII de la RFE, 1967. (3) Rodríguez Pascual, Francisco y Rodríguez Peláez, Nicolás. La palabra y las palabras. Estudio etnolingüístico de palabras y expresiones zamoranas. Biblioteca de Cultura Tradicional Zamorana. Editorial Semuret. Zamora, 2002. (4) Iglesias Ovejero, Ángel. El habla de Rebollar. Léxico. Centro de cultura tradicional. Diputación de Salamanca. Salamanca, 1990. (5) Lamano Beneite, Jose . Dialecto vulgar salmantino. Reedición de la Diputación Provincial de Salamanca de la edición de 1915. Salamanca, 1989.