Clara San Damián visita las actuaciones en la ZA-912 en Alcañices. | Ch. S.

Los animales salvajes reconvertidos en fauna callejera se han reafirmado en el año 2020 como la principal causa de siniestros de tráfico en la comarca de Aliste. Así lo refrendan los vecinos de los propios pueblos y los dueños de los talleres mecánicos de la zona. Una de las carreteras más problemáticas es la ZA-912 de Alcañices a Villardeciervos y ayer, junto a ella, en el área recreativa “Valle de Palazuelo” de Alcañices, la delegada territorial de la Junta en Zamora, Clara San Damián analizó la situación, acompañada por el alcalde y presidente de la mancomunidad “Tierras de Aliste”, Jesús María Lorenzo Más. “Nuestro objetivo es claro, favorecer el trafico y garantizar la seguridad de las personas que la utilizan”, declaró.

La ZA-912 que comunica la Alcañices en Aliste con Villardeciervos, en la comarca de La Carballeda, tras cruzar por los términos de San Juan del Rebollar, San Vitero, Mahíde, San Pedro de las Herrerías y Boya, registró en 2018 un total de 39 accidentes ocasionados por la irrupción de animales salvajes en la calzada. En 2019 se alcanzaron los 41.

La Junta, con vistas a reducir los siniestros, ha optado por la aplicación de un tratamiento de olor con feromonas de lobo ibérico. El repelente se ha echado a lo largo de toda la carretera, salvo en las zonas de paso y “atrayente en tres tramos concretos, con buena visibilidad, para favorecer el paso de la fauna entorno a los puntos kilómetros 11 (entre Boya y Villardeciervos), 23 (por Mahíde y San Pedro) y 30 (Campo de Aliste).

El producto se pulveriza en los márgenes de la carretera y para favorecer un mayor tiempo de permanencia se incluye en la mezcla resina que aumenta la resistencia a los agentes meteorológicos. En 2020 se han aplicado tres tratamientos, y el de ayer era el cuarto. Tras las tres primeras aplicaciones los datos de siniestrabilidad obtenidos en este año hasta el pasado 28 de septiembre, fecha del último accidente, es de 18 siniestros. A falta del un estudio significativo se habría producido una reducción del 56% de la siniestrabilidad ocasionada por la irrupción de animales salvajes en libertad. Según manifiesta Clara San Damián: “Bien es verdad que este año a causa del coronavirus y el estado de alarma obviamente se ha reducido el tráfico, pero hay que tener en cuenta que se ha aumentado el número de animales”.

La Junta ha actuado con la liberación de un gran espacio paralelo a la carretera. La limpieza se ha realizado en el tramo que cruza la Reserva Regional de Caza Sierra de la Culebra entre San Pedro y Villardeciervos, donde la presencia y ocupación de la calzada por ciervos, corzos, jabalíes, lobos y zorros es habitual a cualquier hora. El pasado lunes a las 6 de la mañana un rebaño de 17 ciervos campaba a sus anchas en las orillas de la carretera frente al consultorio médico de Boya. Al otro lado de la sierra, en el tramo de la antigua carretera que conduce a la población de San Pedro de las Herrerías bordeando el antiguo campamento juvenil hacían lo propio varios cérvidos: “Aquí ya son como de la familia, no hace falta salir al campo a ver los animales, los tienes a la puerta de casa”, afirma un vecino de esta localidad. La zona despejada comprende entre el kilómetro 11 y el 20, y se llevó a cabo con un bulldozer que se ha llevado por delante tanto la maleza como los árboles existentes más próximos a la carretera, robles y pinos que se han dejado allí para que los aprovechen los propios vecinos para leña.

Se trata de sendos Montes de Utilidad Pública pertenecientes a Mahíde, uno denominado “La Sierra 26”, con una superficie de 234,72 hectáreas, y otro “La Sierra 4” con 765,41 hectáreas.

También se ha actuado en la ZA-504 (de Villamayor de Campos por Castroverde al límite con Valladolid), ZA-102 en Porto de Sanabria, ZA-610 (Venialbo) y cambio de la señalización en la ZA-902 de Tábara a Fonfría.

Alistanos de todos los pueblos destacan la importancia y necesidad de limpiar los márgenes de las carreteras tanto en la Nacional 122, como en las regionales (Junta), provinciales (Diputación de Zamora) y caminos (ayuntamientos).

CORZOS, CIERVOS Y ZORROS CAMPAN POR LAS CALLES DE ALGUNOS PUEBLOS ALISTANOS

Aliste es una de las comarcas de la provincia de Zamora que cuentan con más carreteras donde es más fácil cruzarse con cérvidos, jabatos o cánidos que con otros coches.

Dentro de las provinciales de la Diputación de Zamora está como mas peligrosa la de “El Sierro” que une la Nacional 122 con Gallegos del Río, por la alta presencia de jabalíes, ciervos y corzos: el tramo más peligroso se localiza el entorno del “cordel sanabrés”, por la zona donde salen los camiones con diorita de la cantera de Mellanes y en la parcela de cereal en el termino de Ceadea. Lo mismo sucede en la carretera que une Samir de los Caños con Fornillos y en el camino rural asfaltado que por “La Ribera de los Chirlos” une a Domez de Alba con Samir.

En la ZA-P-1407 una manada de 14 jabalíes tiene su paso habitual pasado el calvario de Bercianos y más adelante en la conocida como “curva de Campograde”. En esta misma vía es muy peligroso el tramo que cruza la sierra d la Culebra desde Sarracín a Ferreras de Arriba.

En la vía de Gallegos del Río a Puercas es habitual otro rebaño de ciervas: en verano se han contabilizado hasta 11 juntas. Como “muy peligrosa” se califica la carretera que va desde Sarracín a Tábara, en concreto en la zona que cruza la sierra de la Culebra por el “Alto de la Carmona”.

En cuanto a la Nacional 122, aunque la presencia de fauna ya es habitual desde Zamora a Quintanilha, los puntos con más accidentes se localizan entre Fonfría y Ceadea y desde Alcañices a Trabazos muy en particular por la zona de “Portilla Blanca” en Alcorcillo. Es en este itinerario donde hay más accidentes mortales, –recientemente perdió la vida un ciudadano portugués en Trabazos–, y donde mueren por atropello más ciervos, corzos, jabalíes, lobos y zorros.

Prácticamente todas las colisiones terminan con el animal muerto. Hay que tener en cuenta que por ella se circula a más velocidad y lo que más circula por la noche son trailers de gran tonelaje.

Una de las curiosidades se da en Riomanzanas y Villarino Manzanas, donde incluso es habitual cruzarse con la fauna salvaje en las calles del pueblo. En la localidad de Figueruela de Arriba ya se han producido accidentes junto al casco urbano. En Villarino Cebal y San Pedro de las Herrerías los zorros se han convertido en los últimos años en unos residentes más del pueblo.