El colegio comarcal de educación infantil y primaria “Ignacio Sarda” de Carbajales de Alba vivirá un espectacular incremento de alumnos este curso, concretamente más del 50%, tras cerrar un último ejercicio, marcado por la pandemia del coronavirus. Las aulas se habían situado ya bajo mínimos con solo 11 escolares, en un mapa geográfico integrado por nueve pueblos de la Tierra de Alba. También el “Virgen de la Salud” de Alcañices vivirá un aumento de una veintena de nuevos niños y se volverá a superar las barrera del centenar: concretamente 109 escolares.

La historia albarina se iniciaba en el año 1977 cuando se construía y ponía en marcha el centro educativo. Como denominación se eligió el de “Ignacio Sardá” uno de los hijos ilustres de Carbajales de Alba. 

A principios del mes de septiembre de 1977, el ”Ignacio Sardá” abría sus puertas como colegio comarcal de EGB (Educación General Básica) en unos tiempos donde también abrieron sus puertas en la comarca natural alistana, tabaresa y albarina el “Virgen de la Salud” de Alcañices y el “León Felipe” de Tábara, además de otros cuatro en Mahide Ferreras de Abajo, Fonfría y Muelas del Pan (“Viriato”).

Eran otros tiempos donde los niños y las niñas eran aún parte muy importante, en cuanto a número, en los pueblos y en los registros del padrón de los ayuntamientos, por ello se habilitaron ocho aulas (cursos) con alrededor de 30 alumnos cada uno de ellos, con lo cual en sus años de esplendor se llegaron a rondar los 240 alumnos.

Los alumnos y las alumnas de aquel entonces, hoy ya camino de la jubilación, recuerdan hoy con cariño y respeto a su maestros de aquella gloriosa época de bulliciosas aulas y comedor y multitudinarios recreos: don Vidal, don Raul, doña Amelia,, doña Lumi, don Segundo, doña Carmen,, don Nicolás y doña Raquel: “Para muchos de nosotros el colegio Ignacio Sardá marco nuestras vidas, formará parte de ellas para siempre, porque nuestros maestros y maestras se esmeraron en conseguir sacar de nosotros lo mejor a nivel educativo y humano, allí hicimos amigos que duran para toda la vida, una etapa imposible de olvidar” asevera una ex alumna hoy “Maestra de escuela gracias a lo que aprendí de niña en Carbajales”.

Fue el “Ignacio Sardá” un colegio nacido para dar clases a los niños y niñas, entonces, de 6 a 14 años, de toda la Tierra de Alba. En todos los pueblos había escolares, en algunos muchos. Algunos llevan ahora ya años sin ver correr ni un sola alma infantil por su calles y plazas. Así fue como se llegó en el curso 2019&2020 a sólo 11 alumnos en lo que se aventuraba un camino si retorno hacia el fin.

Sin embargo, en tiempos de “Pandemia de Coronavirus”, cuando las esperanza se tambalea, llegó en milagro y las previsiones apuntan a que lejos de perderse alumnos, con la inminente reapertura de las aulas, no solo se recuperará sino que lo hará a lo grande pues se pasará a contar con 23 alumnos (13 de ellos carbajalinos). A los nacidos en la tierra se suma el regreso a la Tierra de Alba de varias familias con varios niños.

El Ignacio Sardá integra , en teoría a alumnos de 12 pueblos diferentes: Carbajales de Alba, Domez de Alba, Losacino, Vegalatrave, Losacio, Muga, Olmillos de Castro, Santa Eufemia del Barco, Losilla y Manzanal del Barco.

En la comarca de Aliste, Tábara y Alba únicamente el colegio “Virgen de la Salud” de Alcañices, que presta servicios a alrededor de 40 pueblos, mantiene un importante número de alumnos y cuando reabra sus puertas en los próximos días volverá a superar las barrera del centenar que había perdido el último curso. Llegarán al centro alrededor de 20 nuevos niños y, a pesar de las bajas por los que se han incorporado a la ESO (Instituto Aliste), se alcanzarán los 109 alumnos.

El comarcal de Fonfría (con 200 en 1983) se sitúa con solo 9 alumnos y el de Sarracín con 11. La nota más triste la pone el colegio comarcal nacido en 1978 como “Santa María Egipciaca” en el paraje “El Gestil” de Mahide que llegó a contar con alrededor de 300 alumnos y que cuarenta y dos años después ha cerrado sus puertas por falta de escolares. El último curso aguantó con 3 de Gallegos del Campo y 2 de Figueruela de Arriba.