Un cupo de 25 codornices por cazador y día es considerado excesivo para Zamora

Un cupo de 25 codornices por cazador y día es considerado excesivo para Zamora

Un cupo de 25 codornices por cazador y día es considerado excesivo para Zamora

Los cazadores iniciarán mañana la media veda con el punto de mira puesto muy especialmente en la codorniz, declarada este año por la Sociedad Española de Ornitología, como Ave del Año, y que se presenta como una de las especies cinegéticas más interesantes en estas fechas, así como el conejo.

Las perchas autorizadas son nada menos que 25 piezas por cazador y día, que en la provincia de Zamora ningún cazador espera conseguir ni mucho menos, lo que convierte a la codorniz en una de más perseguidas por los aficionados por el número y por el juego que da a los perros y a la contemplación de su comportamiento.

Al final de temporada los registros oficiales suman cifras que superan las 30.000 aves abatidas en la provincia de Zamora, y el medio millón en la región, según datos consignados por la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León.

El delegado provincial de Caza, en Zamora, José Antonio Prada, señala que la temporada de codorniz se presenta, en principio, “irregular”, con gente que dice que ha visto quienes dicen lo contrario. Prada, tras contactos con cazadores de diversos cotos, expresa que “en la Guareña que se han ido porque está todo cosechado y no hay hábitat. Donde se ha cosechado ha desaparecido. Hace mucho calor y se han ido a zonas frescas de Palencia, Burgos y León”. Insiste en la irregularidad e indica que en estos momentos “no creo que haya 25 por coto, pero puede ocurrir que de aquí al 20 de septiembre bajen”.

En la zona del Parque Natural de Arribes también se pone de relieve que “para atrás cantaba mucha”, pero a la hora de la verdad es todo un incertidumbre “porque están los sembrados cosechados y no sé lo que habrá” al decir del cazador Roberto Fariza. Cifra en que “con dos o tres ejemplares es para darse por contento” y apuesta “por dejar el ansia y no acosar a la codorniz porque, al final, no quedará nada”.

El cazador Alberto Gosenje, de Videmala, apunta que “porque las oigas cantar en diferentes zonas del término no quiere decir que haya muchas codornices, o como las que había hace años”. “Haber quien hace conteos de codorniz si no se ven, y la gente se guía de oírlas cantar” expresa. Subraya que “el año ha venido bueno para que críen por lo que ha llovido en meses anteriores. Los animales tenían más maleza, más protección, más hierba para criar mejor y más bichos entre la hierba para que coman las crías”. En su criterio, es una especie “que no viene como antes y crían las que se quedan”. Afirma que “en la veda general, al ir cazando en mano, salen codornices cuando hace años era raro ver alguna. Será por el cambio de tiempo, que en los inviernos no hace tanto frío, por lo que se quedan más y no se van como antes”.

Considera este cazador excesivo el cupo de 25 piezas para los tiempos actuales. “Con 15 ejemplares como mucho por cazador y día sobraría, y haber en que coto se llega a esa cifra, igual los primeros días de la apertura, pero en cuanto llegas al cuarto quinto día va flojeando”. También estima como excesivo “los días hábiles para la caza”, y se inclina por fijar “como mucho hasta el primer domingo de septiembre”.

En su criterio “para cazar en la media veda deberían prohibir salir con mochilas, chalecos o cualquier objeto de este tipo. Permitir solo salir a cazar con canana. Sería bueno para que la gente en la media veda no tirará con tanta facilidad a otros animales que no se pueden cazar”.

El delegado provincial de Caza, José Antonio Prada, hace un llamamiento a los cazadores “a que adopten “mucha precaución en el campo y respeten al resto de especies”. Al igual que Fariza, alude a tener cuidado con los perros porque con altas temperaturas si llevan muchos horas de campo “lo pasan mal”.

Respecto al conejo manifiesta que “no hay el repunte de años atrás, pero si se puede controlar un poquillo es bueno para que no haya daños, así como el control del zorro para favorecer a la población de liebre y perdiz.

Así hablan cazadores de Zamora

AVE DEL AÑO POR SU DECLIVE Y SEGUIMIENTO DE LA POBLACIÓN POR EL SECTOR CINEGÉTICO

La codorniz ha sido declara Ave del Año por la Sociedad Española de Ornitología y la Sociedad Portuguesa para el Estudio de las Ave y conforme a una votación popular. Esta consideración lleva aparejada la puesta en marcha de medidas para mejorar su hábitat y de conservación de la especies, con campañas de concienciación social para frenar el declive de una especie que hace unos años, a pesar de su intimidad, era conocida en todo el territorio. SEO cifra la pérdida de población en los últimos 20 años en un 74%.

Como principales causas del declive de la especie se mencionan “la alteración de los hábitats” en los que se alimenta y reproduce. También “la fuerte presión cinegética” con un cupo que en Castilla y León se considera obedece a los interés habidos en dos o tres provincias, a la hibridación derivada del abusivo granjeo y al cambio de los sistemas agrarios motivados por cultivos intensivos. El cambio climático es otro fenómeno que igualmente incide en la migración de la especie.

Por su parte, la Federación de Caza de Castilla y León, según expone en una nota, ha comunicado a los cazadores que, “de cara a la conservación de las especies y su aprovechamiento sostenible” que ha puesto en marcha el proyecto Coturnix: Seguimiento de la codorniz y de su reproducción en España 2020-2023, de ámbito nacional y con la financiación de Mutuasport, gracias a los ingresos de los cazadores federados.

Explica que “cada cazador y cuadrilla de cazadores puede aportar información valiosa sobre sus jornadas de caza (encuesta) y convertir cada captura en dato científico (muestra biológica), con la fichas-bolsas de la codorniz que se pueden solicitar en cualquiera de las Delegaciones de la Federación de Caza de Castilla y León en las provincias.

Otra especie que necesita aportación de datos de capturas es la tórtola. Existe también una ficha de recogida datos en las Delegaciones.

Este año advierte de hacer gala “de la prudencia que siempre pedimos para que la jornada se desarrolle con normalidad, que se debe extremar con las recomendaciones para la prevención del COVID-19, así como la máxima responsabilidad y respeto también hacia el medio ambiente y las especies”.

La tórtola es otra especie que presenta su controversia entre los sectores conservacionistas y cinegéticos. Mientras los primeros llevan años reclamando una moratoria de la caza por razones de descenso poblacional, los cazadores la mantienen porque temen que si se saca del listado de cazables no vuelva a entrar.