El Santuario de La Carballeda reanuda las visitas guiadas durante todo el mes de agosto, bajo las normas y protocolos establecidos, en horario de tarde de 6 a 8. Las visitas están organizadas por la Asociación de Amigos del Camino de Santiago Mozárabe Sanabrés con el apoyo de la Cofradía de los Falifos.

La novedad este año, es la presencia de una gran red doble, de protección, que se ha instalado bajo la cúpula central, para protegerse de las posibles caídas de trozos de escayola de la cúpula que se encuentra en muy mal estado, pendiente de la restauración de la cubierta y de la propia cúpula.

La visita guiada comienza en el pórtico donde puede admirarse una imagen muy antigua de La Soledad, recientemente restaurada, y las dos cunas de piedra donde se depositaban los niños expósitos. Llama la atención los grupos de cadenas que se encuentran en el pórtico y que eran una muestra del poder del perdón que disfrutaba la cofradía.

En el interior destaca el imponente artesonado de la nave central y las naves laterales, así como el túmulo funerario. Esta pieza, de cinco metros de altura y 1,85 de ancho, que participó en Las Edades del Hombre, de Astorga, fue realizada por Tomás Montesinos, en 1722, en madera de nogal. En los archivos de la Cofradía de los Falifos está anotado un pago de 480 reales y una fanega de centeno por el citado trabajo. Cuatro cubos de madera de mayor a menor presentan alegorías del infierno, el purgatorio y el cielo, estando el último rematado con un esqueleto con guadaña.

La espectacular cúpula del Santuario es barroca con una singular decoración en escayola, con relieves en color de los cuatro evangelistas y una decoración de líneas geométricas perfectas. Esta es la parte más delicada en cuanto a urgencia de restauración ya que desde hace meses se caen regularmente trozos de escayola y ello ha motivado la colocación de la red de protección bajo la misma.

En la visita se puede admirar la imagen de Santiago Apóstol, restaurada hace dos años, así como la de la Virgen de Carballeda, patrona de la comarca, además de otra veintena de imágenes datadas entre el siglo XV y el XX. Hay cuatro retablos laterales y destaca el central donde se encuentra la Virgen, decorado con pinturas al óleo sobre temas de la vida de Jesucristo y dos relieves de madera con escenas del nacimiento de Jesús y de la Virgen María.

La visita se completa con el Museo de la Cofradía de los Falifos, ubicado en la sacristía antigua, que fue el primer templo prerrománico que dio origen al Santuario. Esta sacristía, toda de piedra, conserva las marcas de los canteros y allí la Cofradía de los Falifos ha reunido un centenar de piezas destacadas, como los trajes religiosos, los exvotos entregados por fieles agradecidos, los limosneros que utilizaban los faliferos de los pueblos (los encargados de cobrar el falifo en tiempos pasados). Se puede ver también una naveta de plata, regalo al Santuario de la familia Losada, que tiene la forma del arca de Noé. Misales antiguos, publicaciones de la Cofradía, cruces, arcas para las velas, reproducción de las bulas dadas por varios papas a la cofradía, etc.

La Cofradía de los Falifos trabaja en el proyecto de rehabilitación de la cubierta, cuyas obras comenzarán previsiblemente el próximo año. En la primera fase se saneará y restaurará el tejado de la cúpula, así como su interior. El pasado año, varios arquitectos -Francisco Somoza, Roberto Vázquez, Javier Ferrero y Emilio Ganado-, elaboraron un minucioso informe sobre la situación de la cubierta de este gran Santuario. A la vez, otro grupo de historiadores -Miguel Santiago Prieto, José Ignacio Martín Benito y Julio Badenes Almenara-, elaboraron otro informe histórico, de gran trascendencia, que muestra la importancia de la cofradía desde hace mil años y su vinculación al Camino de Santiago.