María, con la cesta, Abel, el alcalde Alexánder Bolívar y el teniente alcalde. | A. S.

Engañado por una buena causa. “Te falta un papel”, con esta frase fue convocado por el alcalde de Manzanal de los Infantes Alexander Bolibar Gamiz, el vecino de Otero de Centeno y padre reciente de una niña, Abel Uña Lanseros.

La corporación municipal quería entregar un lote de productos de bebé como gesto de bienvenida a la recién nacida a la familia y al pueblo. El nacimiento de la pequeña Luna el 24 de julio, hoy cumple 12 días, es el primero que se registra en el anejo de Otero de Centeno tras 26 años de sequía de nacimientos, y uno de los pocos que se produce en este pequeño Ayuntamiento de la Carballeda. María Alonso Furones, la feliz madre, se enteraba por teléfono de “lo del papel” mientras estaba en casa atendiendo a la pequeña. Luna tiene una hermana mayor, África, de cinco años, nacida en Pumarejo de Tera, que tenía muchas ganas de tener niños en el pueblo para jugar.

Abel es de los jóvenes de Otero de Centeno que no ha querido irse a vivir a una ciudad y trabaja en la construcción “mi padre quiso que terminara el bachillerato, pero hice hasta primero”. Reconoce que antes que dejar el pueblo “sigo con el oficio de mi padre, las ovejas. Mi padre estuvo trabajando 15 días de frutero y le dijo al jefe que le hiciera los papeles que se volvía al pueblo que no aguantaba. Yo haría lo mismo”.

María y Abel vivieron una temporada en Pumarejo, donde nació su primera hija, y luego se trasladaron a Otero, aunque María vivió unos 8 años en Tenerife antes de establecerse y formar una familia. En el pueblo no hay aburrimiento “siempre tienes algo que hacer”, y más ella que todos los días lleva a África al colegio en Mombuey. La familia ha construido su hogar en un lugar privilegiado del pueblo, donde se puede jugar a la puerta de casa.

Al recibir el obsequio de manos de la auxiliar de la corporación María Jesús Rodríguez, en presencia del alcalde y el teniente de alcalde, Miguel Bobillo, el feliz padre reconocía que “no se lo esperaba”. En ningún momento dudó que le faltara un papel porque en estos días está tramitando todas las altas de la nueva vecina, incluido el alta en el padrón de habitantes.

El alcalde se mostraba “encantado” y recomendaba ponerse “manos a la obra” al resto de jóvenes para ampliar los nacimientos. Alexander cree que con las medidas de confinamiento durante la pandemia de COVID “es el momento de venir a vivir a los pueblos, ahora que estamos con el teletrabajo, y si mejoran todas las telecomunicaciones. Y más ahora que van a poner fibra óptica en los pueblos, en Otero ya van a ponerla”. El deseo como alcalde es que, además de que nazcan más niños, “algún día podamos pagar los libros del colegio de todos los niños del municipio” como forma de ayudar a las familias, aunque el presupuesto de un ayuntamiento pequeño siempre condiciona. “Me gustaría tener más presupuesto”.