Chany Sebastián

“Nuestros pueblos y sus vecinos necesitan una sanidad digna”. Así lo acordó la Corporación Municipal del Ayuntamiento de Rábano de Aliste (Tola, Sejas y San Mamed) en el último pleno aprobando unanimidad una moción presentada por el Equipo de Gobierno del PP, que fue apoyada también por el grupo municipal de concejales de la oposición del PSOE.

La alcaldesa Carina Nepomuceno Gago expuso, en nombre de los siete ediles del PP y PSOE, que “debido a la situación que se ha generado con motivo del Covid-19, en relación a los Consultorios Locales de Atención Primaria, este Ayuntamiento ha sido consciente de los problemas que dicho contexto ha generado para todos, particulares y administraciones y sobre todo para el personal sanitario”. Aseveran que “como administración local somos conscientes de las dificultades que hemos atravesado, así como lo que resta por venir, pero también debemos velar por la salud de nuestros vecinos, especialmente de los más mayores y en situación de riesgo”.

La Corporación de Rábano asume que con motivo de la nueva normalidad todos (administraciones y particulares) “nos estamos adaptando, sobre todo siendo consecuentes aún con el riesgo que existe y conscientes que este no ha desaparecido. Las distintas Administraciones Públicas y en especial el Ayuntamiento de Rábano de Aliste lleva atendiendo las necesidades de sus vecinos desde primeros del mes de mayo, así como las demás administraciones han reanudado la atención bajo cita previa desde el mes de junio”.

Los siete ediles alistanos afirman que según el escrito recibido de la Gerencia de Asistencia Sanitaria de Zamora “Los ciudadanos que precisen atención sanitaria, deben ponerse en contacto con los profesionales sanitarios que tienen asignados, los cuales decidirán el modo de atención más adecuado a la situación clínica y circunstancias individuales del usuario, ya sea de forma telefónica domiciliaria, en el consultorio local o en el centro de salud” y sentencian “un criterio que a nuestro juicio deja la asistencia sanitaria en manos de la elección del profesional de turno y no como un criterio común para todas las personas que necesitan atención médica”.

En el Ayuntamiento de Rábano de Aliste lo tiene muy claro: “Nuestros vecinos son mayores, muchos no se saben manejar ante la nueva situación y no se les puede obligar a acudir a Alcañices a consulta porque en gran medida ninguno dispone de vehículo propio y sobre todo por el riesgo que corren ante los continuos desplazamientos fuera de su domicilio a varios kilómetros y a las aglomeraciones que se producen en el centro de salud de Aliste generando esta forma de mayor riesgo de contagio”.

Muchos estos desplazamientos los han de realizar hasta Alcañices por la transitada carretera Nacional 122 donde son continuos los siniestros con heridos y fallecidos.

La propuesta trasmitida por escrito a los ayuntamientos el pasado 26 de junio de 2020 por la Gerente de Asistencia Sanitaria de Zamora María Monserrat Chimeno Viñas aseveraba que “el principal objetivo del Sistema Sanitario de Castilla y León es la prestación de la mejor asistencia sanitaria posible a todos los ciudadanos de la Comunidad en las mejores condiciones de calidad y seguridad”.

UN MUNICIPIO CON 185 MUJERES Y 184 VARONES DONDE MáS DEL 55% SON PERSONAS JUBILADAS

El municipio integrado por Rábano, Sejas, Tola y San Mamed cuenta en la actualidad con un total de 369 vecinos residentes de los cuales las mujeres son ligera mayoría (185), frente a los varones (184). Se trata de uno de los ayuntamientos alistanos más afectados por la emigración y muestra de ello es que en año 1960 alcanzaba su mayor esplendor poblacional con 1.606 habitantes y en solo dos décadas, la de los sesenta y setenta perdía un tercio de la población (544) hasta situarse en sólo 1.059 empadronados.

El 55% de la población del municipio de Rábano de Aliste, concretamente 203 vecinos, son personas de la tercera edad: superan los 65 años. Menores de 15 años hay 19 personas 11 mujeres y 8 varones. Entre los jubilados hay 89 personas octogenarias y nonagenarias y 57 que se sitúan entre los setenta y ochenta años. El decrecimiento vegetativo se ha situado ya en una situación preocupante: en 2007 hubo 11 fallecidos y ni un solo bautizo y en 2014 fueron 10 defunciones y ningún nacimiento. En 2013 y 2016 fueron 9 los finados y no nació ni un solo niño. Desde 1996 solamente han nacido 22 niños y han fallecidos 170 vecinos.