Efectivos de Medio Ambiente seguían trabajando ayer por la tarde en la extinción del incendio declarado en Boya en la noche del domingo al lunes. El fuego, surgido de forma intencionada, fue divisado a las cinco de la mañana y obligó a movilizar a tres cuadrillas nocturnas, una cuadrilla de tierra diurna, una dotación de bomberos de la Diputación, una autobomba, un bulldozer y dos agentes de medio ambiente.

Tres horas más tarde, a las ocho de la mañana del lunes, el fuego se consideraba controlado cuando habían ardido 0,28 hectáreas de terreno arbolado, o lo que es lo mismo, la mitad de un campo de fútbol.

Sin embargo, el incendio no se pudo dar por extinguido ni a lo largo del lunes y ayer martes, a las siete de la tarde, aún permanecían en la zona dos agentes de medio ambiente y una autobomba trabajando para evitar una posible reactivación del fuego en la zona.