Un incendio, originado sobre las tres de la tarde en una nave ganadera situada a unos doscientos metros del casco urbano de Sanzoles, se saldó ayer con devastadoras consecuencias para la familia titular de la explotación, que perdió una nave llena de alpacas y forraje, además de diversa maquinaria agrícola, entre ella dos tractores. Se lograron salvar otras dos naves contiguas y la quesería.

El propietario, Juan Jesús Gallego actual concejal y ex alcalde de Sanzoles, fue trasladado al Complejo Hospitalario de Salamanca para curarle las quemaduras sufridas al intentar apagar las llamas; y un bombero del Parque de Toro fue evacuado al Complejo Asistencial de Zamora tras sufrir un golpe de calor. Además algún miembro de la familia afectada requirió también atención por el fuerte calor y la ansiedad vivida debido las graves consecuencias del siniestro.

El fuego comenzó sobre las tres de la tarde en el complejo agrícola, concretamente en la nave de pacas y forraje, y se propagó con rapidez, aunque sin alcanzar a las dos otras naves contiguas, una de las cuales albergaba al rebaño de ovejas.

En una jornada muy calurosa, a esa hora los vecinos se encontraban en sus casas. Al percatarse del incendio el ganadero de la explotación se apresuró a apagar las llamas y el pueblo reaccionó con rapidez, unos haciendo cortafuegos con los tractores y otros echando agua y rescatando a las ovejas. Jóvenes y mayores, todos a una, luchaban contra el fuego totalmente descontrolado en los primeros momentos. El avance de las llamas hacia el casco urbano provocó momentos de muchísima tensión con "todo el pueblo volcado, todo; la respuesta ha sido impresionante" destacaba horas después María Mulas. Veían cerca el peligro, con las el fuego por la zona de la panera, camino de la almazara y una vivienda, que se quedó a unos metros de verse afectada, confirmó la propia regidora.

El vecindario hizo todo lo que pudo mientras tres dotaciones de bomberos llegados desde Toro se incorporaban para luchar contra las llamas junto a un agente medioambiental, un helicóptero de la base de Villaralbo, una autobomba y una cuadrilla helitransportada especializada en la extinción de incendios.

La alcaldesa de Sanzoles incidió en la respuesta del pueblo, a la vez que se hacía eco de las quejas por la "tardanza" en la llegada de los medios.

Los bomberos de Toro confirmaron que se recibió la llamada del 112 a las 15.28 horas comunicando que se estaba quemando una nave, después se amplió la información a un vehículo y cuando llegaron tres dotaciones las llamas alcanzaban también a parcelas de cereal no cosechado.

Antes de las cuatro de la tarde estaban en Sanzoles para atajar un incendio complicado, por la magnitud, el calor y el viento que favorecía la propagación. El fuego llegó a cruzar dos caminos arrasando parcelas de cereal sin cosechar. Fueron momentos de muchísima angustia temiendo la entrada de las llamas en el pueblo. Numerosos tractores hacían cortafuegos, incluso uno de ellos se vio muy comprometido al prenderse por la parte de abajo, aunque afortunadamente pudo salir airoso.

Otros acudieron presurosos a retirar coches aparcados cerca del fuego y los propietarios de las viviendas cercanas echaban agua en los tejados ante el temor de que las llamas llegaran hasta el casco urbano. La explotación, que se encuentra en la zona del Yombo, está cercada por una valla y también cuenta con una quesería, inaugurada hace poco más de un año, que por fortuna pudo salvarse. Sin embargo las pérdidas para esta familia de ganaderos de toda la vida son cuantiosas.

Además de las naves, el fuego se ha llevado por delante maquinaria agrícola, entre ella dos tractores y una magnitud. En cuanto a las ovejas, la mayoría del rebaño pudo salvarse gracias a la rápida reacción de los vecinos, muchos de ellos jóvenes que consiguieron, con mucho trabajo y soportando un calor bochornoso, dirigir a los animales a otra zona para salvarlos de las llamas. Algunas ovejas no pudieron librarse de las llamas y sufrieron quemaduras.

Unas dos horas después del inicio del fuego los vecinos empezaban a respirar al ver que la columna de humo perdía fuerza. Oficialmente se declaraba controlado a las seis de la tarde, pero los medios de extinción continuaron trabajando y una dotación de los bomberos de Toro mantiene un retén durante 24 horas para controlar el epicentro del incendio, en la nave de alpacas y forraje, evitar reproducciones y refrescar la zona, confirmó el jefe de bomberos de Toro.