Este domingo ha sido muy extraño en Fariza. Habitualmente, el primer fin de semana de junio toda la comarca junto a vecinos llegados de diferentes puntos de la provincia celebran la romería de los Viriatos, uniendo la localidad sayaguesa con la ermita de la Virgen del Castillo. Este domingo, debido a la pandemia, los carismáticos pendones han lucido solos en el centro de Fariza, ante la suspensión de la procesión por la pandemia.