Un ganadero de Sanabria ha dado positivo a la tularemia en dos análisis médicos realizados en el Centro de Salud de Puebla, el primero, y en el Hospital Virgen de la Concha, de Zamora, el segundo. El joven "comenzó hace unos veinte días a sentirse mal y, en principio, pensaba que se trataba de una gripe, pero luego en los análisis epidemiológicos practicados se le diagnosticó el positivo de tularemia".

Según el informe emitido por sanitarios del Hospital Virgen de la Concha el paciente presenta "un posible positivo débil para Francisella tular", que es la bacteria causante de la enfermedad.

La delegada Territorial de la Junta de Castilla y León en Zamora, Clara San Damián, indicó ayer que el caso todavía está pendiente de confirmación, aunque familiares del afectado mantienen que, por ahora, la constancia que tienen es la de los dos análisis.

El ganadero, de ovino, sigue con el tratamiento médico recetado en lo tocante a fármacos y recomendaciones, entre las que está "la observación y el reposo domiciliarios". Se desconoce si se infectó al manejar pacas de paja o en el campo.

Este caso de afección de tularemia a las personas y "la infestación" de roedores en la mayor parte de la provincia de Zamora ha llevado a la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) a reclamar a la Junta de Castilla y León a que adopte medidas urgentes de control de la plaga de topillos o, de no hacerlo, anuncia que recurrirá a la Fiscalía "para exigir responsabilidades".

El secretario regional y provincial de UPA, Aurelio González, aseguró ayer que "existe un grave problema de daños en los cultivos donde hay plaga de topillos", cifrando "en un 30% las pérdidas en los cultivos de cereales". Pero sobre todo reparó "en el problema de riesgo sanitario" que puede acarrear esta superpoblación de topillos y de otros roedores presentes en campos y pueblos.

Puso de manifiesto que "en la primavera de 2019 pedimos medidas urgentes para evitar los daños y la enfermedad". Precisa que "el 8 de julio había dos casos en Palencia y la Junta de Castilla y León dijo que podíamos hacer alzado de terreno". UPA solicitó entonces "la intervención urgente a la Junta y al resto de administraciones la limpieza de cunetas y cauces, porque los ríos y regatos estaban infestados, la quemas controladas de rastrojos y zonas de reservorios, porque eliminando la maleza beneficia a otros depredadores. También solicitamos una autorización excepcional y de uso profesional de rodenticidas para controlar la plaga de topillos y, si era necesario, por alerta sanitaria, una Ley extraordinaria".

El secretario regional expresa que "hasta mediados o finales de agosto la Junta de Castilla y León se limitó a contar topillos; luego llegó a un acuerdo con otras administraciones para hacer limpieza de cunetas en las zonas más afectadas. También la Confederación Hidrográfica del Duero hizo alguna limpieza de canales de riego y recomendó a las comunidades de regantes que hiciesen limpieza".

En un repaso de la enfermedad Aurelio González apuntó que "en el año 1997 hubo 585 casos de tularemia en Castilla y León, 486 en 2007, un total de 88 en el 2014, con 14 muy graves hospitalizados, y en el 2019 74 confirmados y nueve". "En esta progresión dentro de dos años los topillos son un problema endémico y la administración sigue sin tomar medidas. Exigimos un control efectivo ya y, si es preciso, una ley extraordinaria y una investigación para buscar rodenticidas específicos,y no se espere a ver si hay alguna empresa que interesa económicamente. No podemos andarnos con pamplinas porque estamos ante un problema sanitario y si no se pone remedio nos podemos ir a una infestación como en el año 1997".

Hizo especial hincapié en que "en enero de 2020, después de seis meses, en Palencia había 74 casos confirmados, nueve en estudio, y en Zamora tenemos un caso de tularemia que está pendiente de confirmación, pero que ha dado dos análisis positivos". "Tenemos una plaga de topillos importante de cara a la primavera que viene, si no cambia la climatología. Los agricultores de Tierra de campos, Duero Bajo, Sanabria y Sayago estamos viendo una infestación de topillos y otros roedores" dijo. Unos roedores "que están en praderas donde no se alza el terreno, en las zonas pedidas, en alfalfas, cunetas, regatos y en las pacas de paja, donde anidan".

El responsable de UPA-Sanabria, Pedro Fernández, destacó la abundancia de roedores que se ven en la comarca, con la presencia de especies "que no se habían visto nunca", y mencionó el lirón careto como una especie más que visible. "Es muy bonito pero tiene unas uñas como guinchas". "Se ven muertos y ahogados por las praderas como nunca se habían visto de forma tan masiva. Comen más castañas que el jabalí". Fernández reclamó medidas para frenar la plaga de roedores. "Las quemas controladas podrán reducir un poco la plaga. Si no las hace la Administración que nos lo permita a los ganaderos"dijo.