07 de diciembre de 2019
07.12.2019
Áreas protegidas de la provincia de Zamora

Un patrimonio natural vivo y admirable

La provincia de Zamora cuenta con espacios protegidos de toda categoría que albergan especies endémicas, amenazadas o destacadas y de gran valor

06.12.2019 | 20:44

Zamora dispone de un patrimonio natural declarado con figuras de protección como Reserva de la Biosfera, Parques Naturales, Zonas de Especial Conservación, Zonas Naturales de Esparcimiento, Montes de Utilidad Pública, Zonas Húmedas, Árboles Notables. En estos particulares ámbitos habitan y prosperan una impresionante variedad de especies, algunas endémicas, que confieren una relevante riqueza avifaunística, floral, paisajística, fluvial y ecológica a la provincia.

La provincia de Zamora, con una superficie de 1.056.100 hectáreas, tiene integradas en la Red Natura 2000 un territorio de 289.764 (27,42%), solapándose en algunos lugares las Zonas de Especial Conservación (ZEC), que suman 171.433 hectáreas, con Zonas de Especial Protección para las Aves ZEPA), que suman 214.178 hectáreas y con la Reserva de la Biosfera, que se extiende por la raya fronteriza desde Fermoselle hasta Peña Trevinca.

Las áreas protegidos gozan de protección más o menos estricta por los valores que integran, por los hábitats que representan, y por la flora y fauna que albergan. En conjunto, Zamora es un paraíso de roquedos, de masas forestales, de bosques, de turberas, de cursos fluviales, de riberas, de lagunas, de sierras, de cañones, de penillanuras y de quejigares en los que moran, crían y respiran especies emblemáticas como el lobo, la avutarda o la perdiz pardilla, pero la relación de vertebrados e invertebrados que alientan vida es mucho más extensa y, en casos, constatan con su sola existencia la calidad biológica de la zona por ser, lo que se dice, bioindicadores.

Animales de gran porte como el ciervo y legendarios como el lobo hallan feudo en la sierra de La Culebra, el desmán ibérico y el pechiazul en el Parque Natural Lago de Sanabria y sierras de Segundera y Porto; la avutarda, el sisón y la calandria en la Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila; la cigüeña negra, la alondra ricotí y el alimoche en los cantiles de los Cañones del Duero; la perdiz pardilla y el ciervo volante en la sierra de La Cabrera; el elanio azul y la ganga ortega en las Llanuras del Guareña; el sapillo pintirrojo y el de espuela en la Zona de Especial Conservación de las Lagunas del Tera y Vidriales; la nutria en las riberas de los ríos Aliste y del Manzanas y sus afluentes; el mejillón de río en las riberas del río Tuela y afluentes; los tejos milenarios en el bosque el Tejedelo.

Es un patrimonio natural que colma los sentidos de los amantes de la naturaleza, que impulsa el ecoturismo, la caza fotográfica e incluso la caza del rifle, cuando son especies cinegéticas; que a través de programas Life mueve millones de euros en estudios, investigación y monitoreos. Su conservación la garantiza una concatenación de directivas, leyes y normas europeas, nacionales y regionales. Las más capitales, la Ley del Patrimonio Natural y la biodiversidad, la Directiva relativa a la conservación de las aves silvestres y la Ley de Espacios Naturales de la comunidad de Castilla y León. En ellas se integran estrategias y planes de conservación, catálogos de especies, humedales y múltiples medidas de protección del patrimonio natural.

Patrimonio Natural de la Junta de Castilla y León ha sacado a la luz una publicación con la red de áreas protegidas de la comunidad; una enciclopédica editada, bajo el título "Áreas Naturales Protegidas de Castilla y León. Mapa-guía 2019", por Náyade Nature Books, con textos de José Ángel Arranz y María del Pilar García Arribas, y fotografía de Carlos Sánchez Alonso, que viene a actualizar la obra del año 2010. Se echa de menos la imagen de la avispa velutina por su actualidad e interés en conocerla. En su texto de presentación, el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, invita "a descubrir, a través de sus páginas, la amplísima y variada red de áreas naturales protegidas de Castilla y León, su biodiversidad, su cultura, paisaje... para su posterior visita y disfrute personal con los cinco sentidos".

La provincia cuenta con una Reserva de la Biosfera, denominada Meseta Transfronteriza Ibérica, aprobada el 9 de junio de 2015, que se extiende por toda la zona fronteriza hispanolusa e integra espacios protegidos como el Parque Natural Lago de Sanabria y Sierra de Segundera y de Porto, -ZEC y ZEPA como Campos de Aliste, Riberas y afluentes de los ríos Aliste, Manzanas, Tera y Tuela, la Sierra de La Culebra, el monte Tejedelo y los Cañones del Duero. Una extensa superficie de 1.132.607 hectáreas zamoranas, salmantinas y lusas.

La Red de Espacios Naturales Protegidos la integran 24 territorios, encabezados por el Parque Natural del Lago de Sanabria y sierras de Segundera y Porto, con una superficie de 32.302 hectáreas, de las que 32.281 son Zona de Especial Conservación, y 30.155 Zona de Especial Protección para las Aves. Al que se suma el Parque Natural de Arribes del Duero

Añade la Reserva Natural Lagunas de Villafáfila, con 32.540 hectáreas, de las que 32.549 son ZEPA y 4.220 ZEC, "con un complejo lagunar de carácter salino, estacional y estepario, que confiere a esta zona húmeda una importancia sobresaliente en la península ibérica, que constituye el refugio de una importante avifauna asociada al agua, donde sobresalen las anátidas".

Siguen el denominado Campo de Aliste, con 6.125 hectáreas ZEPA y 2.205 ZEC; los cañones del Duero aguas arriba de su entrada a Portugal, con un territorio de 13.611 hectáreas declaradas ZEC y 17.374 ZEPA, "en cuyos cortados destaca una rica comunidad de aves rupícolas (cigüeña negra, alimoche..." y aves esteparias como la alondra ricotí; la sierra de La Cabrera, con 18.774 hectáreas ZEC y 19.992 ZEPA, y que es "zona de numerosos endemismos";

Otras áreas son las Zonas de Especial Conservación (ZEC), como son la sierra de La Culebra, con una superficie protegida de 61.305 hectáreas "donde sobresale la importante población de lobo"; las Lagunas de Tera y Vidriales, de 2.293 hectáreas, "con encinares bien conservados y lagunas temporales dispersas en su interior donde crece el helecho acuático; los Quejigares de la Tierra del Vino, de 369 hectáreas, radicadas en Corrales, donde habita el gran capricornio de la encina.

También la ZEC de las Riberas del Aliste y afluentes, de 1.702 hectáreas, "con alisedas riparias y bosques de olmos donde son frecuentes los molinos y las fuentes, y que acogen "uno de los refugios más importantes de Castilla y León para la reproducción de diversas especies de quirópteros"; las Riberas del río Manzanas y afluentes, de 396 hectáreas, con bosques de galería bien conservados, especialmente alisedas", con fauna asociada a ríos y riberas. Se suman las ZEC de Riberas del río Tera y afluentes, de 1.946 hectáreas, "con una vegetación de ribera bien conservada y representada por alisedas con fresnos, saucedas arbustivas y choperas" y con una notable diversidad florística y faunística, donde sobresale la Margaritifera margaritifera, en el río Negro; y las Riberas del río Tuela y afluentes, de 431 hectáreas, con alisedas, abedulares, turberas, cervunales y piornales de montaña.

La provincia de Zamora cuenta, además, con Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) de las Llanuras del Guareña, con 41.767 hectáreas repartidas por Tierra del Vino y de la Guareña, "con importantes poblaciones de aves esteparias" como elanio azul, alcaraván, avutarda, sisón y la ganga ortega; las penillanuras Campo Sur, con una superficie protegida de 23.800 hectáreas, situada entre los ríos Cea y Valderaduey "con una importante población de aves esteparias" y la ZEPA de Tierra del Pan, comprendida en la penillanura cerealista de secano que enmarca el río Sequillo", con "elevado interés para aves esteparias" donde se resalta el Monte de la Mata.

Zamora comparte con otras provincias áreas como Riberas del Río Duero, Riberas del río Órbigo, Riberas del río Esla y la ZEPA de Penillanuras de Campos-Norte.

Las zonas húmedas constituyen otro de los grandes patrimonios naturales por la importancia y el número de lagunas y embalses que salpican la provincia, con especial asiento en la sierra sanabresa, en Tierra de Campos y desembocaduras de los ríos al gran Esla. Son un total de 52 lagunas, a las que se sumen 22 turberas y siete embalses, todos ellos repartidos por Moncabril y en sierra de Porto.

También son destacables los Montes de Utilidad Pública, un total de 228, ocupan una superficie 118.150 hectáreas.

Los árboles notables son otro valor meritorio. Los seis ejemplares catalogados se hallan repartidos por Sanabria (castaño de Cervantes, castaño de San Juan y castaño de Remesal), La Carballeda (sequoya y abiés pinsapo de Muelas) y dos pinos, en Tierra del Vino (pino de Valdemimbre y de la Laguna)

La Zona Natural de Esparcimiento es el "Monte Valorio", de Zamora, de 84,74 hectáreas, extendidas por un valle fluvial de 2.200 metros de longitud y con una anchura que no supera los 700 metros. Pinos piñoneros, álamos y chopos dan al espacio un valor paisajístico, pero también se han dispuesto en los paseos especies ornamentales. Se destaca, además, "los farrallones rocosos de gran belleza".

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