La Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (Ascel) recurrirá Plan de aprovechamientos comarcales de lobo en los terrenos cinegéticos situados al norte del Río Duero en Castilla y León, que fue publicado ayer en el Boletín Oficial de Castilla y León. Es un Plan elaborado para las temporadas 2019/2020, 2020/2021 y 2021/2022, y que para la provincia de Zamora asigna la extracción de 29 ejemplares por año, que vienen su sumar 87 en el conjunto de las temporadas. Una cifra que se eleva a 339 en Castilla y León.

"Desde luego que en Ascel no vamos dejar que se haga algo que es una barbaridad escrita en el Plan, y exigiremos que los lobos estén como realmente dice la legislación. Entendemos que no deben ser sujetos a ningún tipo de control porque es una especie apical que no necesita controles externos y se controla solita" expresan en la Asociación. Ascel denunció el anterior Plan de Aprovechamiento del lobo que llevó al Tribunal Superior a suspender su caza. "No es una apocalipsis que se sepa por no haberse cazado y es una evidencia clara de la absoluta imprescindibilidad de los lobos para los ecosistemas" recalcan en Ascel. La organización conservacionista WWF, según informa Efe, lamentó ayer que la Junta de Castilla y León haya dado luz verde a la caza de lobos en la Comunidad, después de que el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad paralizara el control cinegético de esta especie por falta de justificación científica.

Ante la publicación este miércoles en el Boletín Oficial de Castilla y León (BOCyL) del plan de aprovechamientos comarcales del lobo al norte del Duero, WWF ha criticado en un comunicado que la Junta "continúe sus esfuerzos en el control de poblaciones el lugar de aprobar un nuevo plan de gestión y control de daños".

Concretamente, los proteccionistas han cifrado en 339 los lobos que la Junta pretende abatir en las próximas tres temporadas de casa, justo "un año después de que el TSJ-CyL anulara tanto el plan de gestión del lobo como los planes de aprovechamientos comarcales de las tres temporadas anteriores".

Como ha recordado WWF, la decisión del TSJ-CyL se basó entonces en el hecho de que el lobo es "una especie protegida tanto por la normativa europea como por la nacional y que su gestión debe garantizar la conservación de la especie, incidiendo igualmente en la prevalencia del interés general frente a los intereses particulares".

Del total de individuos a abatir cada año, el plan "se ceba especialmente" con las reservas regionales de caza de Mampodre y Riaño, La Culebra y Fuentes Carrionas, con un total de 15, 12 y 10 lobos, respectivamente, ha especificado la organización.

Del mismo modo, WWF ha considerado que, además, no se ha dado "suficiente relevancia a la pérdida de ejemplares por mortalidad ilegal no detectada" o furtivismo para el cálculo de estos cupos.

Por todo ello, para el responsable del rograma de especies de WWF España, Luis Suárez, resulta "decepcionante" que la Junta, "siga apostando por un modelo de gestión basado en matar lobos y que además ha fracasado en los últimos años", por lo que ha reclamado al Ejecutivo autonómico que "acabe con esta persecución e impulse un nuevo plan de gestión donde prime el respeto por la especie".