Iberdrola pretende hacerse con las tres grandes presas lusas que jalonan el Duero Internacional a su paso fronterizo con Zamora.

Los saltos hidroeléctricos de Miranda do Douro, Picote y Bemposta vendrían a completar una conquista hidroeléctrica que, por la concepción del aprovechamiento energético del agua, las notables dimensiones de los diques y la potencia de las centrales implantadas, marcó un hito en el sector del kilovatio durante el pasado siglo XX.

La eléctrica que preside el salmantino Ignacio Sánchez Galán es una de las cinco candidatas seleccionadas para la adquisición de los activos hidroeléctricos que el grupo Energías de Portugal (EDP) ha puesto a la venta.

El interés de estos complejos se enmarca en la decidida apuesta de Iberdrola por las energías renovables (tras su determinación de deshacerse de térmicas y nucleares) en la propia ubicación de los mismos en el Duero y en la estrategia energética de sociedad española, con un afianzamiento al alza en el país vecino.

Los tres saltos hidroeléctricos lusos del Duero se intercalan hoy día en el gran sistema diseñado por Iberdrola en la cuenca del Duero. Fueron construidos tras un reparto del Duero internacional marcado durante años y en sus inicios por la dura competencia y los intereses, no siempre limpios, entre empresas. El acuerdo alcanzado permitió a Saltos del Duero (luego Iberduero y hoy Iberdrola) repartirse el Duero en tres sectores, con la concesión a la empresa vasca de los saltos iniciales de Villalcampo y Castro, luego a la empresa portuguesa de los aprovechamientos de Miranda, Picote y Bemposta, y de nuevo a la empresa de José Orbegozo de los saltos de Aldeadávila y Saucelle, con el remate del cuenco fluvial de Almendra.

Los aprovechamientos de EDP en el Duero han sido objeto años atrás de sobresalientes obras de ampliación con la instalación de nuevos grupos enclavados en las entrañas del roquedo.

Miranda tiene una producción media anual de 897,7 gigavatios hora, Picote de 868,9 GWh y Bemposta de 924,1 GWh. Son tres embalses encadenados cuyas turbinas digieren las aguas a medida que el Duero desciende hacia el territorio salmantino y hacia Portugal dejando a su paso grandes corrientes de energía.

La propuesta de Iberdrola va más allá por cuanto que también se interesa por los nuevos complejos hidroeléctricos construidos por EDP en el río Sabor, nacido en Sanabria, y en el río Tuela, nacido en Orense.

La directora comercial de Iberdrola en Portugal, Carla Costa, confirmó este interés de la empresa por la adquisición de todos estos saltos en una entrevista concedida a Dinheiro Vivo, recogido por el Journal de Noticias el sábado. Iberdrola lleva adelante en el Alto Támega un complejo hidroeléctrico, de bombeo, cuya inversión asciende a 1.500 millones de euros, además de hacerse con las primeras subasta de energía solar realizadas en el país vecino.