El Día del Pilar fue el elegido para la reunión de quintos y quintas de La Bóveda de Toro que nacieron en el año 1959. "En este punto de la vida tener 60 años es tener 30 dos veces. Es poseer la riqueza del ayer y lo saludable pero incierto del mañana. Es estar dispuesto a seguir viviendo intensamente" reflexionan. Estas hijas e hijos de La Bóveda defienden que estas iniciativas sirvan para no perder el contacto con sus raíces. La generación del 59 forma parte de una etapa en la que muchos padres tuvieron que emigrar a las grandes ciudades; no obstante, sus hijos han seguido vinculados a La Bóveda de Toro, donde algunos han retornado para este encuentro y la comida de hermandad.