La ingeniera técnico agrícola María José Huertas, con raigambre zamorana de Gáname, fue investida el viernes en Cibanal con la banda de Sumiller de Honor por el Consejo Regulador de la Denominación Arribes en un acto marcado por el impulso de "dar visibilidad" urbi e orbi al vino elaborado en el Parque Natural de Arribes. El galardón le fue concedido por sus méritos profesionales -que viene a sumarse a diversos otros, entre ellos el Premio Nacional de Gastronomía- en un acto sencillo pero emotivo, respaldado por representantes de todas las instituciones provinciales, y del Turismo regional.

- ¿Qué siente con este reconocimiento otorgado en su tierra?

-No me puede hacer más ilusión que hacer el camino desde Madrid a la comarca de Sayago para recoger este homenaje o reconocimiento. Todos los premios me hacen mucha ilusión, pero éste muy especialmente.

- ¿Cómo llegó su vocación al mundo del vino?

-Estudié Ingeniería Agrícola en la Politécnica de Madrid, y me gustó mucho el tema del vino. Pero quería vivir en Madrid y debía buscar algo relacionado con el vino. Los vinos de Madrid no tenían entonces tanto auge ni eran tan buenos como hoy, y las bodegas no eran igual. Busqué trabajo en el Casino e hice el curso de hostelería porque no tenía ni idea y es preciso prepararse.

- La formación ha sido una de sus constantes. ¿Cómo entró en contacto con el prestigioso restaurante El Bulli, de Cataluña?

-El Bulli asesoraba al Casino y durante tres o cuatro años fui unos días a este, sobre todo para aprender. Y todo este bagaje me ha valido para ampliar los conocimientos.

- ¿En qué situación se halla el mundo del vino en estos momentos?

-Absolutamente bien, en cuanto a calidad. Cuando comencé existían vinos buenos, regulares y malos. Hoy todo el mundo ha aumentado la calidad del vino y tenemos la suerte de contar con buenísimos vinos, que son inmejorables en calidad y precio. Estamos por encima de Italia y Francia, donde se venden más caros. Tenemos todos los ingredientes para triunfar con el vino español. España cuenta con muy diferentes suelos y diversidad de climas que benefician al producto y lo hacen competitivo.

- ¿El vino de la Denominación de Origen Arribes, elaborado en Zamora y Salamanca, tiene el nivel exigido para codearse con el resto en los mercados? ¿Qué necesita para estar ahí?

-El vino de Arribes es estupendo. Es otra de las zonas vinícolas que estaba un poco dormida y ahora tiene buena prensa. Ha pasado como en otros lugares. Arribes es un territorio particular, con un vino especial donde ha mejorado bastante la calidad y tiene muchos factores para triunfar.

- ¿Dónde están las claves de las mejoras del producto del vino?

-La clave está en que hemos ido evolucionando en todos los sentidos. Todo el mundo se preocupa de tener un sumiller con mucha formación, o a alguna persona que entienda de vino. Y, a nivel prensa hay presentaciones de vinos y es fundamental porque la gente te conoce si te das a conocer. Lo que hace el Consejo Regulador es esencial y cuanto más hagan mejor. Hay que tratar de no quedarse en la zona.

- ¿El cambio climático está ahí? ¿Es algo a tener en cuenta?

-El cambio climático creo que beneficiará a las zonas frías, donde a veces existen problemas para la maduración. En el Mediterráneo tienden a producir vino elegante y buscan vinos frescos. Con el cambio climático habrá zonas más extremas y la tendencia e influencia del enólogo es fundamental.

- Estos días hay una cierta alarma o preocupación en el país por el anuncio de Trump de poner aranceles al vino exportado a EE UU. ¿Qué repercusión puede tener esta medida?

-Al final, el tema de poner los aranceles y de perjudicar tantísimo, en especial a España y vino, lo que va a hace es que seamos algo menos competitivos porque si algo bueno tenemos son vinos con una gran calidad y precio, y, en este caso, pasaría a tener un precio un poquito más alto, aunque mantuviera la misma calidad. Pero evidente nos va a perjudicar si tenemos en cuenta que en EE UU tiene mejor prensa y se venden más el vino italiano y el francés. Esto no ayuda.

- En Arribes siguen confiados en que, al final, lograrán poner a la Denominación el apellido de Duero por entender que es de justicia y acorde al lugar donde se cultiva y se produce el vino. ¿Qué le parece esta pretensión?

-Es fundamental porque todas zonas buenas de vino están cerca de un río y el nuestro tiene muy buena prensa. Es fundamental que Arribes sea del Duero.