La Unión de Campesinos dijo "lamentar mucho que Castilla y León haya abierto las puertas a las certificaciones privadas cuando no hay operadores suficientes para tener una sola entidad de control". Esta organización agraria apuesta por "un consejo público, que no es una empresa privada con ánimo de lucro". Sus responsables indican que "la entrada de los operadores puede distorsionar un sector que es débil, que necesita apoyo y no precisa zancadillas porque es sector pequeño, emergente, con mucho potencial, con poco apoyo político".

Destacó la importancia del apoyo de la Administración y, al respecto, precisó que "la Diputación de Zamora se ha tomado en serio la agricultura ecológica, la ha defendido y, por ello, la mitad de los operadores de la región estén en Zamora". UCCL está convencida de que "un poco de apoyo tiene un efecto multiplicador". La provincia de Zamora cuenta con más de 200 operadores de los seiscientos existentes en la región.

Los asistentes a la jornada, en lo tocante a al modelo de certificación, se puso de manifiesto que "el modelo basado en un producto finalista, desvinculándose en los distintos pasos intermedios, favorece a las grandes compañías de comercialización en contra del pequeño productor".

Se destaca que en "el sector bovino, ovino, caprino y equino la obligación de que el 90% de los piensos procedan de la misma explotación o de explotaciones de la zona es no tener en cuenta que en los casos de la ganadería de montaña no se cultiva cereal". Consideran que esta obligación "es imposible en España".

Para UCCL "el reglamento de agricultura ecológica debe fomentar el actual modelo de agricultura europeo que se basa, en gran parte, en las pequeñas empresas y medianas explotaciones comerciales". De ahí que se considere "fundamental promocionar los canales cortos de comercialización, así como la concienciación en el consumidor de la importancia del pequeño agricultor para el mantenimiento de la conservación de la biodiversidad".