La Alianza Upa-Coag dice «lamentar que mientras se siguen produciendo ataques de lobos por toda la región, determinadas organizaciones agrarias y asociaciones naturalistas se ven favorecidas con financiación pública para hacer campaña en defensa de este animal salvaje».

La organización agraria denuncia «la doble moral del Gobierno central, que a través del Ministerio de Agricultura sigue utilizando el lobo para inyectar fondos públicos a determinadas asociaciones, mientras que a los propios ganaderos se les sigue negando una indemnización justa por las pérdidas que sufren cada vez que se produce un ataque».

Upa-Coag señala, en un comunicado que, «una organización agraria como Asaja ha hecho pública recientemente la puesta en marcha, junto al Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente, de un proyecto que tiene como lema la "Ganadería extensiva como pieza clave para la conservación del lobo"». Apunta que «el programa cuenta con un presupuesto de 100.000 euros, cofinanciados por la Fundación Biodiversidad, adscrita al Ministerio, y tiene como objetivo instalar cercados de alambres electrificados, "pastores eléctricos", que supuestamente impidan los ataques del lobo al ganado». La Alianza califica «como inútil y materialmente imposible buscar una utilidad a la instalación de vallas electrificadas haciendo "corrales" para que los ganaderos todas las noches tengan que recoger el ganado de la sierra, y se lo lleven al lugar donde estén instalados los rediles electrificados para que los animales permanezcan cerrados y los lobos se detengan». Define «como un despropósito, fruto del desconocimiento de quien solo busca financiación y notoriedad, que una organización agraria impulse un proyecto de este tipo, que sin duda conseguirá favorecer aún más la expansión del lobo e incrementar la muerte de reses poniendo contra las cuerdas a los ganaderos». Respecto a la organización naturalista «Lobo Marley» de apoyo al lobo, la Alianza señal que seguirá buscando que los ayuntamientos aprueben mociones para que determinadas zonas queden libre de lobos y exige la Junta el control de la especie, indemnizaciones directas por daños».