El mercado medieval de Puebla de Sanabria abrió ayer sus puertas al gran público con las calles repletas de puestos artesanos desde primeras horas. Los primeros espectadores sortearon el calor de la mañana para dar las primeras vueltas por el conjunto histórico, mucho más histórico que nunca. A las once de la mañana todas las calles de la parte alta de villa estaban vestidas de Medievo con los cientos de puestos para acoger a los primeros visitantes que, en el día de mercado semanal, se acercaron hasta la villa.

A las once y media comenzaron puntualmente los actos del mercado organizados para ambientar los pasacalles y hacer entretenida la visita en la primera jornada con los personajes y la troupe musical de Cremallera Teatro, Tonitón, y Acibreira. La llegada de los músicos cómicos invitando a todos desde la plaza a sumarse al recorrido por el mercado abrió la sucesión de actuaciones con los músicos, los malabaristas y las bailarinas que recorrieron las calles amenizando la visita con música.

En medio de la plaza los niños disfrutaron con la exhibición de vuelo participativo que premió a una docena de pequeños con convertirse en parte de la atracción al confeccionar un puente de manos por el que voló una de las aves, un halcón, que aguardó desde lo alto de la cornisa de San Cayetano que le reclamaran su presencia volando por debajo de los brazos de los niños. El público pudo presenciar como los cuidadores de las aves las refrescaban en la carpa situada en el centro de la plaza. Desde los propios puestos al filo del mediodía llegaban los olores de los asados desde la plaza del Mariquillo y la plaza central.

El mercado brinda la oportunidad de darse a conocer a los artesanos locales, algunos con categoría de artistas, como Nani del Estal, de San Martín de Castañeda, que expone una de las piezas sobresalientes, un arpa esculpida con el torso de Teseo, en madera de nogal, apta para coleccionistas. La materia prima, en este caso pequeñas piedras del Tera, sirven para elaborar una colección de bisutería original. Pero para originalidad la confección de carteras de mano a partir de papel reciclado, los apuntes de alguna asignatura como exhibe el puesto.

El calor retrasó la vuelta de los visitantes porque el recorrido no es solo para un momento, sino para alargarlo hasta el próximo domingo por la diversidad de productos. Si la calidad es sinónimo de arte manual del artesano se podrá dedicar tiempo a observar cómo los alfareros y plateros confeccionan pequeñas joyas. El rincón de los niños está situado en una de las plazuelas de la Revuelta donde los niños pueden participar en actividades de entretenimiento.

Por la tarde las calles de San Bernardo, la Rúa y las plazas volvieron a ser el marco de las actuaciones, aunque el calor retrasó la afluencia de público que prefirió alargar el baño antes de embarcarse en el recorrido por el comercio medieval.