Con pequeños y sencillos ejemplos de trabajar con la tierra, el I Encuentro de Permacultura en Sanabria dejó claro que hay maneras de conciliar los recursos con un modelo sostenible. El cooperante e impulsor de estas jornadas, Daniel Boyano Sotillo, desgranó el concepto ante un auditorio congregado al aire libre. El concepto es de origen australiano y extraído de las culturas aborígenes, aunque es extrapolable una forma similar en el continente americano, que conoce en profundidad Boyano. «Es un concepto de vida sostenible» subrayó el ponente.

Previamente dos niñas representaron el cuento del agricultor y el banquero donde lo que quedó claro es que el que vive mejor y es más feliz, no es el que más tiene o necesita sino el que necesita menos para tener felicidad. Avelino Carracedo, de invernaderos de Puebla de Sanabria, explicó el funcionamiento de pequeños invernaderos familiares en Sanabria. En concreto describió su experiencia personal con un pequeño huerto en el casco urbano de la villa, rodeado de muros al norte y el oeste y abierto al este. El uso de plásticos reciclados permite el aislamiento de las bajas temperaturas.

El resultado de su pequeña experiencia es que un mes antes de lo esperado tiene 12 plantas de tomates en producción, 12 brócolis y seis colifores. Renovar la tierra ha supuesto recoger materia en los sesteaderos del ganado en Robledo, el limo de las zonas anegadas por el embalse y la tierra de las toperas en los prados de Gallinatos. La educadora, Raquel Calvo, desgranó en su ponencia «Huerta ecológica en Sanabria y cuidado del suelo, elaboración de compost casero» una manera de solucionar problemas con las propias herramientas que brinda el entorno. A Raquel Calvo se le presentaban dos problemas en su huerta, por un lado la producción de residuos vegetales, y por otro la práctica desaparición del ganado y el abono de origen animal. Con un equipo de compostaje, más bien modesto y adquirido en unos grandes almacenes, ha logrado trasformar esos restos de siegas y malas hierbas que no podía ni almacenar ni tirar a un contenedor. Estos pequeños ejemplos de residentes en Sanabria demuestran que la conciliación y el respeto con el entorno son posibles.