Puebla

Una treintena de vecinos de Requejo de Sanabria asistieron ayer al Juzgado Puebla para formalizar la constitución de la Junta Vecinal que pretende gestionar el territorio de la dehesa de Parada, que suma 2.094 hectáreas. En el mismo acto estuvo personado el Ayuntamiento de Requejo, en la persona de la procuradora, para mantener una «expresa oposición» a la constitución de la citada Junta Vecinal.

Todos los vecinos presentes dieron en la sala, y en viva voz, su conformidad con los estatutos que regirán la comunidad vecinal, y cuyo expediente será remitido al Jurado Provincial de Montes Vecinales en Mano Común, presidido por el delegado Territorial de la Junta de Castilla y León. Dicho Jurado fue constituido el pasado 5 de noviembre de 2008, después de haber permanecido en estado durmiente durante nada menos que 25 años.

Solamente la defensa del Ayuntamiento de Requejo, presidido por el popular Santiago Cerviño, se reafirmó en la oposición a la constitución de la Junta Vecinal de Montes en Mano Común, y dijo hacerlo «por coherencia» con la postura sostenida desde hace tiempo por el equipo de Gobierno.

La entidad vecinal está integrada por descendientes directos e indirectos de treinta y cinco vecinos que durante los años 1877, 1888 y 1889 hicieron efectivo el pago de 8.333,5 reales por la adquisición del foro (frutos y provechos) de Parada, en manos entonces del gran de España, Mariano Téllez Girón, conde-duque de Benavente.

Una vez constituida la Junta Vecinal, el grupo de vecinos considera que dispone de las facultades «jurídicas y administrativas» necesarias para gestionar el usufructo de la dehesa de Parada, que ya no está destinada, como cuando se compró, «a yerba de siego, a pradería y labor; y con un resto de sierra que sólo produce brezo y pastos para el ganado». Hoy día sobre sus cumbres giran a buen ritmo los aerogeneradores y en sus laderas crece una forestación realizada por la Junta de Castilla y León.

Fuentes vecinales afirman que procederán a reclamar todos los derechos y usos correspondientes a la comunidad, y subrayan su determinación de recurrir incluso a la vía penal. La defensa de los vecinos adscritos a la Junta Vecinal dijo ayer no entender la personación del Ayuntamiento de Requejo cuando no ha aportado titularidad alguna sobre Parada. «No sabemos a título de qué se ha personado o con qué justificación», expresó la letrada, e hizo alusión a las resoluciones judiciales que han fallado contra la falta de acreditación del Consistorio sobre dicha propiedad.

El presidente del colectivo, Antonio Rodríguez, incidió en los intentos de la Junta de Castilla y León por intentar registrar a su nombre la sierra de Parada «sin ninguna aportación documental» y por estar la disputada propiedad debidamente registrada.

La dehesa de Parada ha sido elegida por Geza para la instalación de un parque eólico que está entre los objetivos de la Junta Vecinal. De hecho, fuentes vecinales señalaron ayer que la empresa de generación eólica formalizó primeramente un documento con la Junta Administrativa de Parada y, seguidamente, formalizó con el Ayuntamiento de Requejo el contrato para la instalación de los aerogeneradores.

Diferentes posiciones sobre la calificación del monte

El Ayuntamiento de Requejo justifica su oposición al expediente de creación de la Junta de Montes Vecinales en Mano Común e indica que «en este término municipal no existe ningún monte catalogado como tal Monte Vecinal en Mano Común, sino montes comunales y de utilidad pública». Es una afirmación que sostiene en una certificación expedida por la Junta de Castilla y León, firmada por el jefe del Servicio de Medio Ambiente, Francisco López Méndez.

En base a este certificado, la defensa del Consistorio, «llevada a cabo por el hijo del secretario del Ayuntamiento», afirma que «entendemos que mal va a poderse realizar una Junta de Montes Vecinales cuando no existe monte vecinal alguno catalogado como tal dentro de la Ley, y que se pueda administrar».

Este criterio es refutado por la defensa de los vecinos que subraya que la dehesa de Parada «viene siendo aprovechada en común por los vecinos desde hace más de 200 años», y justifica la creación de la Junta Vecinal «en cuanto que es una comunidad de aprovechamiento en común». Además, se aferra a la Ley para defender unos derechos que no puede vulnerarlos ninguna administración porque «la Ley es la Ley». Y hace referencia a otras comunidades de Sanabria que ya gestionan montes similares.