Hay noticias a las que sobran las palabras. Podría ser el caso, aunque la servidumbre de letra obliga a poner nombre a lo que por sí mismo dice una imagen. El paraje de "Los Infiernos", uno de los enclaves naturales más bellos del entorno de Zamora, presenta una lamentable imagen al visitante.

Las fotografías (sacadas la tarde del pasado miércoles 22 de abril) no son nuevas. Pero no por resabido pierde un ápice de interés la denuncia de tal insolencia medioambiental. Desde hace años, este preludio de los famosos Arribes donde el Duero serpentea a su antojo formando un breve barranco que llama la atención del caminante, resulta a la vez cómodo vertedero para los desaprensivos. Lo novedoso esta vez es la cantidad. La pequeña extensión presenta una variedad de vertidos en la misma ladera formando un desagradable contraste con las corriente del Duero que aguas abajo discurre encajonado camino de Sayago hasta desembocar en Portugal por todo un Espacio Natural.

Cientos de botellas, escombros, latas, una sempiterna furgoneta que desde hace años forma parte del paisaje pese a la prohibición expresa que dicta la norma, animales muertos, restos lanares de oveja, colchones, plásticos, sanitarios, bañeras, sillones, puertas? Un vertedero incontrolado en toda regla en el corazón de "Los Infiernos", uno de los espacios más atractivos para escapadas de un día o incluso de una mañana, dada la cercanía de Zamora, a escasos diez minutos en coche.

El es el Ayuntamiento de Almaraz, como titular del paraje donde se encuentra tal desaguisado medioambiental, el principal pagano de una situación que se prolonga desde hace años. Bien lo sabe el alcalde, José Martín, quien ya ha tenido que hacer frente a varios expedientes sancionadores, con multas incluidas. El último, uno abierto por la Confederación Hidrográfica del Duero por la existencia de los vertidos en la margen del río.

«Es imposible controlar esa zona, no tenemos posibilidad de contratar una vigilancia permanente para que nadie tenga la tentación de echar las basuras», apunta el alcalde de Almaraz. «Estoy harto de mandar escritos al Seprona (Guardia Civil) y a Medio Ambiente, pero al final te dicen que el responsable es el Ayuntamiento y nosotros nos vemos impotentes e indefensos. La única solución es pagar una multa tras otra porque lamentablemente no encontramos otra».

Sí indica José Martín que la consejería de Medio Ambiente tiene en proyecto el sellado de esa zona, como un vertedero incontrolado, pero no se cuando lo van a limpiar. Sí me gustaría insistir en mi malestar y la impotencia porque los ayuntamientos estamos muy limitados par controlar estas situaciones, deben implicarse las administraciones superiores y que no nos carguen con esto porque no hay manera de acabar con ello».