Medio millar de personas, según los organizadores, se dieron cita ayer en el Puente de Cional en la localidad de Villardeciervos convocados por Coag para exigir la reducción de fauna en la sierra de la Culebra y la repoblación de truchas en las aguas del río Valdalla.

José Manuel Soto, responsable de Medio Ambiente de Coag, insiste en la necesidad de un control riguroso del número de ejemplares de las distintas especies en la Reserva, «especialmente de ciervos y de jabalíes, que tan importantes daños causan en la agricultura, por ello exigimos una caza controlada de , al menos, 120 ciervas». Tanto es así, que su existencia ya ha supuesto el abandono total del cultivo en el 50% de los pueblos de la Reserva, así como una importante reducción en el resto.

Soto asegura que la proliferación de ciervos, causan cuantiosos daños, no solo en los terrenos propios de la Reserva, sino también en los de fuera y «la Junta no quiere saber nada de los costes».

Durante la concentración se reclamó una compensación justa de los daños que en opinión de los asistentes no lleva a cabo por parte del Gobierno regional y así en el año 2008 solamente 26 ovejas fueron indemnizadas por los ataques del lobo en la totalidad del territorio de la Reserva. Además, los daños de fauna en los términos limítrofes no son compensados y «las tasaciones se realizan sobre el 25% de los daños por lo que muchos de los agricultores se ven obligados a abandonar la actividad agrícola en la zona».

La repoblación del río Valdalla fue otro de los caballos de batalla de la manifestación, más enconadamente ahora tras la última mortandad de peces en el embalse de Valparaíso.

Sobre el tema José Manuel Soto, asegura a la Junta hace caso omiso de las peticiones realizadas por el sindicato Coag y «lo único que ha establecido son limitaciones, en este caso el no permitir en dicho embalse de Valparaíso la realización de una modalidad muy arraigada en la zona, la pesca con embarcación, generando un gran malestar entre el colectivo de pescadores, y de nuevo pérdida de riqueza en las poblaciones del entorno de la Reserva».

Asimismo, Soto exige a la Junta que «diga la verdad sobre la verdadera causa de la mortandad de peces en el embalse y que paralice la cantera de Boya». Asegura que «siempre hubo truchas y cuanta más haya mejor puesto que esto potenciará la economía rural de la zona donde se encuentra el embalse de Valparaíso».