Ricobayo.- Tras asesinar al profesor del que estaba enamorada, Silvia empieza a coger gustillo a la cosa y hace lo mismo con un vendedor de artículos nazis. Animados por tan macabra afición y hartos de encubrir a la asesina, sus compañeros de clase deciden eliminar a profesores y vecinos que les hacen la vida imposible. Mientras, un incompetente policía tratará de resolver el caso de las misteriosas desapariciones.

Tal es la trama de "No digas nada", una película de Felipe Jiménez Luna con tintes zamoranos, de la mano de uno de sus protagonistas, Antonio Barrero. Con su padre nacido en Ricobayo, el actor se siente «muy ligado» a las raíces paternas y el pueblo es el refugio de "Toni", como le conocen sus más cercanos, durante las vacaciones. «En Ricobayo tengo a mi abuela, a mis tíos, primos... Allí me encuentro muy a gusto y voy con bastante frecuencia, la última vez ha sido estas navidades», explica el joven actor.

Nacido en Santander hace 30 años, Antonio Barrero estudió en la Escuela de Arte Dramático de la capital norteña, donde hizo sus primeros pinitos en el grupo de teatro del Instituto, para trasladarse después a Madrid, donde dio sus primeros pasos en el mundo del espectáculo. «La verdad es que no me puedo quejar porque abrirse camino no es fácil, hay mucha gente pero a mí no me ha faltado trabajo».

El actor vinculado a Zamora ha hecho incursiones tanto en el teatro como en el cine y la televisión. Ha trabajado en series tan populares como "Periodistas", "Al salir de clase", "Policías o "El comisario". En

el mundo cinematográfico Antonio Barrero ha trabajado en "Novios", de Joaquín Oristrell; "El corazón del guerrero", de Daniel Monzón; o de la mano de Carlos Saura en "Buñuel y la tabla del Rey Salomón".

Pero su gran oportunidad ha llegado con "No digas nada", donde desempeña un papel protagonista que comparte con rostros tan populares en la pequeña pantalla como Santi Rodríguez (el frutero de "Siete vidas"), Jimmy Barnatán ("Los Serrano"), Elio González ("Aquí no hay quien viva"), Israel Rodríguez (Yo soy Bea) o Alba Alonso ("Las trece rosas").

Antonio Barroso coprotagoniza así una comedia de humor negro, rodada en su Santander natal, que precisamente se encuentra estos días en las carteleras zamoranas -Cines Valderaduey-. En su primer papel como protagonista, el actor está satisfecho de un trabajo que

no le importaría desempeñar alguna vez en Zamora o Ricobayo, donde se ubica el embalse. «Estaría encantado de rodar algo allí, el pueblo tiene muchas posibilidades», explica el joven actor, que ahora se encuentra en plena promoción de la película y con las miras puestas en nuevos proyectos allende las fronteras.