Coreses.-Siete de los ocho quintos de este año de Coreses correrán las cintas el próximo martes, finalizando así los actos que les inician en la mayoría de edad.

Una tradición de muchos años que están deseosos de cumplir y que comienza unos meses antes cuando se inician los preparativos para la carrera, sobre todo la conjunción entre caballo y jinete.

Estefanía García y Esther Lorenzo destacan el especial cuidado que se pone en la indumentaria que llevaran todos ese día: camisa blanca, pantalón negro con cenefa de flores, fajín rojo de raso, dos bandas, una de quintos y otra de flores y por último un sombrero sobre la espalda.

Esther Lorenzo afirma sentirse muy orgullosa de correr las cintas «ya que mi familia también lo ha hecho y puedes llevar algo de tus padres, incluso de sus abuelos». Lejos de parecer una especie en extinción por la escasa natalidad en los pueblos, las quintas de Coreses aseguran que este no es el caso de su localidad y «desde pequeña ya estas mentalizada de que un año determinado vas a ser quinto, vas a poner el mayo y vas correr las cintas..».

Los quintos comienzan su "reinado" meses atrás con la puesta del mayo. «Vamos a cortarlo días antes -asegura Esther- y lo ponemos en el mismo lugar donde vamos a correr las cintas». Después llega el interminable día de Reyes «donde no se duerme». Reparten chocolate con churros por todas las casas, van a misa, recogen el aguinaldo y por la noche el baile donde se impone ir de gala. Ese mismo día, disfrazados de Reyes Magos y pajes, también reparten regalos entre los niños. «Después en las fiestas del verano la reina y las damas se suelen escoger entre las quintas», prosiguen.

Todos los quintos son amigos, dos ellos viven en Madrid y vienen al pueblo a veranear. Rebeca Hernández, Javier García, Sergio García, Víctor Campa, Samuel peña, Lidia Paramas, Estefanía García y Esther Lorenzo se afanan estos días en crear y aprender las relaciones que el Martes de Carnaval van a recitar en verso y en tono de humor a lomos de caballos. «Este año estarán dedicadas a cotilleos, amoríos, al Ayuntamiento, la ayuda prestada por los padres, nuestras vivencias...», prosiguen Esther y Estefanía.

A este trabajo hay que sumar el entrenamiento necesario para adaptarse a la montura. Estefanía asegura llevarlo bien. Sin embargo, Esther, ha tenido que vencer el miedo de la infancia hacia los caballos para poder subirse a uno.

La ilusión de las dos jóvenes es poder sacar una de las tres cintas de 25 metros cada una que hay metidas en el cajón, ya que «hace muy bonito en la carrera», afirman Estefanía y Esther.

Por último, el deseo generalizado para ese día que «por nada me caiga del caballo».

Fresno de la Ribera

Fresno de la Ribera es otra de las localidades donde se celebra la carrera de cintas, que estará acompañada pro un desfile de carrozas. A las 16.30 horas los quintos se reunirán en el Ayuntamiento para dirigirse después todo el pueblo a la zona del Egido, donde se celebra la carrera de gallos. Más tarde correrán el bollo.