El Recoletas Zamora mantuvo su velocidad de crucero en la Liga Challenge, competición en la que sumó su cuarta victoria consecutiva al ganar por 80-71 al Lima-Horta Barcelona. Un triunfo muy diferente a los cosechados hasta la fecha pues, en esta ocasión, al cuadro naranja le tocó sufrir de lo lindo.

El líder firmó un mal primer parcial ante un adversario que supo buscarle las cosquillas y, después, pese a igualar fuerzas en pista, tardó mucho en conseguir imponer su mayor calidad. De hecho, y pese a ponerse el mono de faena, no fue hasta que Marta Montoliu marcó diferencias en el tercer cuarto, cuando las zamoranas pudieron exhibir la versión de jornadas anteriores. La capitana, con 21 puntos, resultó fundamental para sumar el cuarto triunfo al casillero y vivir con tranquilidad el final de partido en el Ángel Nieto.

Miscenko tardó pocos segundos en abrir el marcador pero el Lima-Horta Barcelona reaccionó rápidamente y con un parcial de 0-7 puso al líder sobre aviso de que tendría que trabajar para ganar la contienda.

Las visitantes, con una gran defensa en zona y mucha movilidad bajo el aro naranja, llevaron la voz cantante durante los primeros cinco minutos. Con múltiples robos de balón y control del rebote, el 7-14 obligó a Jacinto Carbajal a cambiar por completo su cinco inicial.

Waters busca dar un pase a una compañera. | E. F.

El movimiento del técnico local no tuvo el impacto esperado. Al menos no en lo que restó de primer cuarto, donde las rápidas manos del bloque catalán y su acierto en el tiro llegó a poner una diferencia de doble dígitos en contra del cuadro naranja (13-21, m. 7). Distancia que, gracias a las canastas de Tutusaus y Soriano, el Recoletas Zamora no pudo reducir pese a los intentos de Isa Latorre o un “2+1” de Ezeigbo, finalizando el cuarto con 18-25 en el luminoso. Un mal marcador que ponía cuesta arriba el encuentro, y que alteraría el habitual guion de esta temporada.

Los cambios de defensa visitantes y la utilización del “pick&roll” en ataque del Lima-Horta había dificultado mucho la tarea al cuadro zamorano. Sin embargo, el líder no dudó en ponerse el mono de trabajo y comandado por Marta Montoliu fue recortando diferencias hasta situarse a un punto de su rival con un triple de Morgan Green al cuarto de hora de partido (27-28).

Cerrando el rebote tanto en la pintura propia como en la contraria, Recoletas Zamora no tardó en ponerse por delante. Eso sí, su adversario respondió al desafío con un triple de Tutusaus, dando lugar a una alternancia de dominio en el tanteo. Una dinámica que se prolongó hasta el descanso (36-37), parón que se antojaba necesario para que las de Jacinto Carbajal recobraran la calma y terminaran por imponer su talento.

Marta Gómez se dispone a lanzar. | E. F.

El paso por vestuarios no llevó al Recoletas Zamora a subir su nivel. Al menos inmediatamente, pues Tutusaus impulsaba a las visitantes para incrementar su ventaja hasta los cinco puntos. Margen que redujo a continuación Ezeigbo con varias acciones de mérito para igualar el partido (43-43). Un golpe que precedió al parcial de 6-0 en el que una enchufada Montoliu pusiera a las suyas por primera vez en el partido con una sólida renta a su favor, forzando el tiempo puerto visitante (50-45, m. 24).

El receso solicitado por las catalanas cortó de raíz el mejor momento local, dando lugar a un 2-6 que volvía a poner incertidumbre al resultado final. Eso sí, las rotaciones del líder le permitieron mantener su ritmo en pista y llevar las riendas de los últimos minutos en el tercer cuarto para alcanzar el periodo decisivo con ventaja en el luminoso (60-55).

Como en los cuartos anteriores, el Lima-Horta Barcelona peleó hasta la extenuación por la victoria. Eso llevó a que Recoletas Zamora no lograra distanciarse notable hasta compases antes de la recta final del encuentro, forzando el tiempo visitante y alcanzando una renta de dobles dígitos (68-58, m. 34). Un colchón que amplió Montoliu, máxima anotadora del duelo, con un triple que rompió definitivamente el partido.

En los últimos cinco minutos, el líder no se dejó sorprender. Mantuvo una versión sobria y, pese a que su adversario intentara de todo por impedir la cuarta victoria naranja, cerró el partido gracias a un triple de Green y un par de buenas acciones de Ezeigbo. Buenas acciones que pusieron broche al triunfo naranja, más sufrido que los anteriores pero del que las zamoranas pueden sacar muchas conclusiones. La más obvia, que el Recoletas Zamora también sabe sufrir en pista y cuenta con herramientas suficientes como para encarar duelos igualados o adversos.