Castilla y León, Asturias y Galicia redoblan su presión al Estado por las infraestructuras: todas las obras pendientes en cada comunidad
Las regiones del Noroeste constatan avances poco significativos en los proyectos por culminar para vertebrar sus territorios y los empresarios se unen para impulsar las conexiones prioritarias para la Unión Europea

Asturias, Galicia y Castilla y León redoblan su presión al Estado por las infraestructuras.

El Noroeste español comparte un mismo diagnóstico en materia de infraestructuras: proyectos estatales que avanzan con demasiada lentitud, conexiones incompletas y una sensación persistente de que el desarrollo de las grandes redes de transporte no avanza al mismo ritmo que en otros territorios. Asturias, Galicia y Castilla y León llegan al próximo Foro del Noroeste, impulsado por Prensa Ibérica, grupo al que pertenece esta cabecera, con una agenda en la que carreteras, ferrocarril y logística se sitúan en el centro del debate público.
No se trata únicamente de un listado de obras pendientes en cada comunidad. En territorios con una marcada dispersión poblacional, grandes distancias o condicionantes geográficos, las infraestructuras tienen un impacto directo en la vida cotidiana. Determinan los tiempos de desplazamiento, el acceso al empleo, la conexión con servicios básicos o la competitividad de las empresas. En conjunto, estas tres comunidades suman cerca de 400.000 empresas y su aportación al Producto Interior Bruto (PIB) se acerca al 12%. Asturias, Galicia y Castilla y León, a su vez, suman 134.403 kilómetros cuadrados, lo que supone el 26,5% del territorio nacional entre las tres autonomías.
Todo sigue igual en Castilla y León
Si uno tiene el mapa de infraestructuras la Castilla y León de 2025 le sirve perfectamente para el año siguiente, este 2026. Cierto es que un año en el desarrollo de los proyectos, sobre todo cuando se baja a la ejecución de obra, es poco tiempo, y cierto también que de lo que se está pendiente en esta comunidad es más a medio plazo, en forma de desarrollo completo del que sin duda es el gran proyecto de conexión con el Norte y Noroeste y con Europa, el Corredor Atlántico. La presentación del avance del plan director de ese proyecto no se ha presentado en Castilla y León ni tampoco hay fecha prevista. A su vez, el Gobierno central tampoco ha entregado los estudios de viabilidad de la reapertura del tren de la Ruta de la Plata, que también tiene presencia en Asturias.
El tramo de la Ruta de la Plata se juega su futuro, ser o no ser. Y este estudio, que va con retraso, es la última oportunidad para la posible reapertura de la línea cerrada en 1985. La autovía del Duero (A-11) sigue, en cambio, dando pasos, sobre todo en el tramo entre Valladolid y Soria.
Castilla y León tiene pendiente concluir la conexión de AVE y la autopista A-11
Otra petición pasa por la finalización de la A-60 Valladolid-León, que según la Junta no está entre las prioridades del Gobierno central. La región, a su vez, mantiene su petición de poder bonificar los peajes vigentes, además de la supresión en algunos de ellos, como es el caso de la autopista del Huerna. La Junta pide que haya bonificaciones en la AP-51, AP-61, A9-6 y AP-71.
Las conexiones ferroviarias, por su parte, sufren el incremento de la demanda, si bien la alta velocidad, que llegó después, no presenta los problemas de fatiga de la andaluza o del tramo Madrid-Barcelona. La U de Olmedo, que permitirá la conexión con el resto del norte peninsular sin pasar por Madrid, avanza a buen ritmo y, esta sí, parece una obra que cumple los plazos, con algo más de agilidad que el también previsto desdoblamiento de la vía de alta velocidad de Galicia a la meseta en los tramos de raíl único, que están estrangulando el futuro de estas comunicaciones. Otra petición es la revisión "urgente" del paso del nudo del Manzanal, que va con retraso. La obra fue adjudicada en mayo de 2024 con un plazo de ejecución de 18 meses que ya ha concluido.
Hay otras claves importantes, como la producción de energía renovable, tanto eléctrica como derivada, caso del hidrógeno, con un ramal fundamental de Portugal a Zamora y el resto de Europa. El hidroducto será una infraestructura invisible, bajo tierra, pero vital para que el peso de Castilla y León y el noroeste español deba ser tenido más en cuenta para el futuro del país.

Las peticiones de Castilla y León. / LNE
Asturias: la red interna como prioridad tras el salto a la Meseta
En Asturias, el debate sobre infraestructuras ha estado tradicionalmente marcado por su conexión con el resto del país. La orografía, con la Cordillera Cantábrica como barrera natural, ha condicionado históricamente los accesos. La entrada en servicio de la variante de Pajares, en noviembre de 2024, supuso un indiscutible avance en este ámbito, reduciendo tiempos de viaje hacia la Meseta y mejorando la capacidad ferroviaria.
Superado ese escalón, el foco se desplaza ahora hacia la red interna. El sistema de cercanías, que canaliza millones de desplazamientos al año, concentra buena parte de las demandas. La red, especialmente en el ancho métrico (la antigua Feve), arrastra problemas de fiabilidad, retrasos recurrentes e incidencias que afectan a la movilidad diaria de los usuarios. En ese contexto, Asturias pretende ampliar las competencias estatales y poder gestionar sus cercanías, actualmente en manos del Gobierno central.
De momento, el Estado tiene pendiente el plan de cercanías, que moviliza más de 1.500 millones. Entre las actuaciones previstas figura la variante de Villabona, diseñada para mejorar el funcionamiento del nodo ferroviario central y optimizar las conexiones entre Oviedo, Gijón y Avilés. A esta intervención se suman proyectos de renovación de líneas, eliminación de pasos a nivel y modernización de estaciones. En este último ámbito, destacan la futura estación intermodal de Gijón y la integración ferroviaria de Avilés. Queda pendiente, a mayores, renovar la línea convencional de alta velocidad desde Pola de Lena, donde concluye, hasta las ciudades, para lograr velocidades competitivas.
Asturias pretende poder gestionar sus cercanías para mejorar el servicio
El ámbito viario presenta también un mapa desigual. La autopista del Huerna es hoy en día una de las principales demandas, con diferentes obras (la del argayo todavía existente y los trabajos en los túneles) que dificultan la circulación desde hace más de un año. Sin olvidar queda la autovía del Suroccidente, por la que se lleva décadas esperando y que sigue sin plazos.
A este escenario se suma el papel de los puertos. El Musel, en Gijón, y el puerto de Avilés forman parte de la red estatal y constituyen nodos logísticos relevantes en una comunidad con fuerte presencia industrial. La mejora de sus accesos y conexiones terrestres figura entre las prioridades, en un contexto en el que el transporte de mercancías sigue siendo un factor clave para sectores como el metal o la energía.

Las peticiones de Asturias. / LNE
Galicia: entre la dispersión y la necesidad de grandes conexiones
Galicia afronta sus retos en infraestructuras desde una doble perspectiva: la necesidad de mejorar su vertebración interna y la de reforzar sus conexiones con el exterior, especialmente con Portugal y con la cornisa atlántica europea a través del Corredor del Noroeste. En el ámbito del ferrocarril, las demandas se centran en completar los grandes ejes de alta velocidad. La salida sur de Vigo, llamada a conectar con Portugal directamente sin que los trenes tengan que hacer un retroceso para luego cambiar otra vez en dirección al sur, o la variante de Cerdedo, que permitiría una conexión directa con Madrid por Ourense sin tener que desplazarse primero a Santiago, figuran entre los proyectos más relevantes. A ellos se suma la culminación de la variante exterior de Ourense, necesaria para completar la doble vía en el acceso a la Meseta. Más allá de las grandes infraestructuras, la mejora del servicio en líneas ya operativas aparece como otra de las prioridades. El eje A Coruña-Vigo, uno de los más utilizados, presenta problemas de calidad que afectan a un volumen elevado de usuarios.
En paralelo, la comunidad carece de una red ferroviaria de cercanías, un elemento que en otros territorios articula la movilidad metropolitana y que en Galicia continúa sin planificación a pesar de las promesas. La Xunta de Galicia ya ha pedido varias veces a Renfe la creación de un grupo de trabajo para abordar los asuntos ferroviarios. De momento, según el Gobierno gallego, no ha habido respuesta. Y eso que también es un compromiso que el Gobierno central acordó con el Bloque a cambio de su apoyo en el Congreso.
Galicia reclama al Gobierno central un grupo de trabajo sobre la alta velocidad
El estado de la red viaria añade otro elemento al diagnóstico. Desde Galicia se reclama un plan integral de conservación de las carreteras estatales, ante el deterioro de firmes y la acumulación de deficiencias. La situación afecta tanto a vías convencionales como a autovías de gran capacidad, donde las actuaciones se centran en muchos casos en intervenciones puntuales.
En cuanto a nuevas infraestructuras, continúan pendientes varias autovías estratégicas, como la A-54 entre Santiago y Lugo, la A-56 entre Lugo y Ourense, la A-76 hacia Ponferrada o la A-74 en la comarca de A Mariña. A ello se suman actuaciones en entornos urbanos, como los accesos a A Coruña o la reorganización de la AP-9 a su paso por Vigo o la circunvalación norte de Santiago.
Galicia, además, mantiene su petición de asumir la titularidad de la AP-9, actualmente en manos estatales, para poder gestionarla directamente y, como ocurre con la autopista del Huerna entre Asturias y León, en el foco de la Comisión Europea por su concesión, que Bruselas considera irregular.
El conjunto de estas demandas se enmarca en una economía con una fuerte vocación exportadora, en la que sectores como la automoción, la industria naval o la alimentación dependen de conexiones eficientes con el resto del territorio y con los mercados internacionales.

Las peticiones de Galicia. / LNE
Los empresarios van de la mano
Las organizaciones empresariales del Noroeste -la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG), la Federación Asturiana de Empresarios (FADE) y la Federación Leonesa de Empresarios (FELE)- han intensificado su presión para acelerar el desarrollo del Corredor Atlántico (las conexiones que la UE cree prioritarias) que consideran clave para la competitividad y la cohesión territorial
Las tres entidades defienden el despliegue completo del corredor de mercancías, su incorporación efectiva a las autopistas ferroviarias y una planificación con plazos concretos que evite retrasos respecto a otros territorios europeos
Por territorios, en Asturias FADE sitúa el foco en el desarrollo de la Zalia y en la mejora de la salida ferroviaria de mercancías, además de reclamar la eliminación del peaje del Huerna. En el caso de León, FELE pide avanzar en la Ruta de la Plata, desbloquear el nudo de Manzanal y mejorar las conexiones viarias y ferroviarias. En Galicia, la CEG incide en el potencial logístico del territorio y en la necesidad de reforzar la intermodalidad y las conexiones ferroviarias para impulsar la actividad económica.
- 3,5 millones para impulsar los bares de los pequeños pueblos de Castilla y León
- De ruedo taurino a una de las plazas con más historia de Castilla y León
- Récord en renovables: La producción de electricidad se dispara un 13% y el 94% ya proviene de energía limpia
- Turismo gastronómico de 10 en Castilla y León: Uno de los pueblos en los que mejor se come de España está en Segovia
- En Castilla y León existe un castillo que sorprende a quien lo visita
- Visita una cárcel medieval y pasadizos no tan secretos para sentirte en una película histórica sin salir de Castilla y León
- Cada rincón de este pueblo de Castilla y León y sus calles empedradas guarda un pedacito de historia
- Un pueblo casi desierto que parece salido de un cuento en el que podrás pasar un fin de semana en León