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El 112 de Castilla y León recuerda cómo actuar en una inundación

Los servicios de emergencia insisten en la prevención, la autoprotección y el seguimiento de la información oficial ante crecidas de ríos y acumulaciones de agua

Inundaciones en Villamor de Cadozos.

Inundaciones en Villamor de Cadozos. / Cedida

El Servicio de Emergencias 112 de Castilla y León ha difundido un aviso preventivo dirigido a la población ante el riesgo de inundaciones en distintos puntos de la Comunidad, una situación que puede verse agravada por las lluvias persistentes, el deshielo y el aumento del caudal de ríos y arroyos. Desde el 112 se subraya la importancia de anticiparse a este tipo de episodios y de seguir en todo momento las recomendaciones oficiales para evitar situaciones de peligro.

Las inundaciones constituyen uno de los fenómenos naturales con mayor capacidad de generar daños tanto materiales como personales. Por ello, la información y la prevención son las principales herramientas de protección.

Entre las primeras recomendaciones se encuentra la revisión del entorno del domicilio cuando existe previsión de lluvias intensas o riesgo de crecidas. Retirar vehículos de garajes subterráneos o zonas bajas, asegurar objetos en patios y terrazas que puedan ser arrastrados por el agua, limpiar desagües y colocar documentos importantes y objetos de valor en lugares elevados son medidas sencillas que pueden reducir considerablemente los daños materiales.

Desde emergencias se recuerda también la importancia de identificar los puntos más vulnerables de la vivienda y conocer las zonas más seguras del edificio. En caso de que el agua comience a entrar, se recomienda dirigirse a plantas superiores y evitar permanecer en sótanos, trasteros o garajes, ya que son los espacios que se inundan con mayor rapidez y pueden convertirse en trampas peligrosas. Siempre que sea posible y sin asumir riesgos, se aconseja cortar el suministro eléctrico para prevenir accidentes derivados del contacto entre el agua y la electricidad.

Uno de los mensajes más contundentes del 112 se refiere a la circulación por carretera. El agua puede ocultar socavones, corrientes fuertes o desniveles, y una altura aparentemente baja es suficiente para arrastrar un vehículo. Por este motivo, la recomendación es clara: no cruzar nunca tramos inundados y buscar rutas alternativas o esperar a que la vía sea segura y comentan que permanecer dentro del vehículo puede resultar extremadamente peligroso si la corriente aumenta.

Una vez que el episodio de inundación ha remitido, el riesgo no desaparece de inmediato. La limpieza y desinfección de las zonas inundadas es otro aspecto fundamental. El agua de las crecidas suele arrastrar lodos y residuos contaminantes que pueden suponer un riesgo para la salud. Ventilar bien las estancias, retirar materiales dañados y extremar las medidas de higiene son pasos necesarios antes de recuperar la normalidad.

El teléfono 112 debe utilizarse siempre que exista un riesgo real para las personas o cuando se necesite ayuda urgente. Desde el centro de emergencias se pide facilitar la ubicación exacta y una descripción clara de la situación, así como evitar llamadas innecesarias que puedan saturar las líneas en momentos críticos.

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