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El Pozo de los Humos, la cascada que aparece y desaparece según la época del año

Enero es el momento ideal para visitarla en todo su esplendor

El Pozo de los Humos.

El Pozo de los Humos. / Turismo JCyL

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En el noroeste de la provincia de Salamanca, casi en la frontera con Portugal, se esconde uno de los paisajes más mágicos de Castilla y León. Una ruta obligatoria muy popular en la zona pero prácticamente desconocida para el resto de españoles: el Pozo de los Humos, una espectacular cascada del río Uces que solo se muestra en todo su esplendor cuando la naturaleza decide hacerlo.

La cascada, de más de 50 metros de altura, recibe su nombre por la nube de vapor que se forma cuando el agua se precipita con fuerza contra las rocas, creando un efecto de “humo” visible desde lejos. Durante el verano, el Pozo apenas se intuye; en invierno y primavera, en cambio, se transforma en un rugido de agua y niebla que envuelve el paisaje.

La historia que lo rodea es tan enigmática como el entorno. Durante generaciones, los vecinos de Masueco y Pereña consideraron el Pozo un lugar casi sagrado, un punto de encuentro entre la fuerza del río y el silencio de los Arribes. Se cuenta que los jóvenes del pueblo acudían allí para pedir suerte antes de emigrar o iniciar una nueva vida, dejando pequeñas ofrendas simbólicas entre las rocas.

Entre las visitas imprescindibles

Esta cascada, la más afamada de la provincia de Salamanca, se encuentra entre las localidades de Pereña de la Ribera y Masueco. Las aguas del río Uces se lanzan al vacío en un salto de 50 metros de altura. Se forma así una maravillosa cortina de agua, dando lugar a un curioso fenómeno. Sobre el salto de agua se levanta una especie de nube de vapor, unos llamativos vahos que asemejan humos.

VÍDEO | Las espectaculares imágenes del Pozo de los Humos tras las últimas lluvias

A. O.

En realidad, el Uces se bifurca en dicho paraje. De un lado, el Pozo de los Humos, y del otro el conocido como Pozo de las Vacas. Este último debe su nombre, al parecer, a que un carro de bueyes cargado de grano se despeñó en dicho lugar.

La excursión hasta la cascada es cómoda, al principio en coche y el último tramo a pie. Al encontrarse dentro del parque natural de Arribes del Duero, es frecuente que durante el paseo el visitante esté acompañado por el vuelo de rapaces.

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