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El desconocido pueblo leonés donde se come el cocido al revés

Sus calles rojizas y empedradas te transportarán a otro siglo

Castrillo de los Polvazares, León

Castrillo de los Polvazares, León

Castilla y León sigue siendo un referente en turismo y para este 2026 son muchos los lugares desconocidos que esperan la visita de turistas intrépidos que busquen disfrutar de esta comunidad autónoma excepcional.

Castrillo de los Polvazares y los maragatos

Esta pequeña localidad, perteneciente al municipio de Astorga, en León, con tan solo 90 habitantes, pertenece a una de las rutas del Camino de Santiago Francés.

Durante el siglo XVI se desarrolló en la zona la arriería, un oficio que consistía en transportar mercancías y personas usando animales de carga (mulas, burros) a través de caminos.

Los maragatos, como se conoce a todos los habitantes de la comarca, eran comerciantes dedicados al transporte por toda la península.

En 1980, el centro histórico del pueblo fue declarado conjunto histórico-artístico de alto valor monumental.

Este pequeño pueblo, con sus calles empedradas y casas de piedra rojiza te transportará a otro mundo, ideal para turistas que busquen la calma y la desconexión total.

La Calle Real es el eje principal, que fue la primera calle que se empedró y uno de sus monumentos más importantes es la Iglesia parroquial de Santa María Magdalena.

Está situada en la plaza dónde, cómo curiosidad, hay un busto de la escritora Concha Espina, quien visitó el pueblo en 1912 para documentarse mientras escribía su novela ‘La Esfinge Maragata’.

Una tradición única que forma parte de la identidad maragata es la del cocido maragato.

¡Y se come al revés! Primero las carnes, luego los garbanzos y con las verduras, y, por último, la sopa.

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