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La Moraña, una de las llanuras con más riqueza natural de la meseta en Castilla y León

La observación de aves, la gastronomía y las rutas por la naturaleza completan la oferta turística en el norte de Ávila

Colonias de aves en la abulense Laguna de El Oso

Colonias de aves en la abulense Laguna de El Oso / Turismo de Ávila

Cuando se habla de Castilla y León fuera de sus límites territoriales, son muchos los que miran a este territorio con cierto desprecio señalando que es un lugar donde los campos secos y la escasez de propuestas turísticas abundan. Sin embargo, no hace falta más que pasearse por las nueve provincias que conforman esta Comunidad para darse cuenta de que esta leyenda urbana no es más que eso, un mito sin apenas fundamento. Incluso en sus llanuras más extensas, las tierras castellano-leonesas ofrecen un rico patrimonio natural y paisajístico, como es el caso de la comarca abulense de La Moraña.

Uno de los atractivos más destacados de esta zona del norte de Ávila son los diferentes observatorios de aves de la Laguna de El Oso, en la localidad abulense de la que toma nombre. Desde este punto, los turistas podrán disfrutar de unas vistas inmejorables a una zona donde se mezclan aves acuáticas (como grullas), aves rapaces e incluso aves esteparias. Todos estos lugares de ojeo se encuentran coordinados desde el Centro de Interpretación de las Lagunas de La Moraña, situado a menos de 2 kilómetros de la propia superficie lagunar y dentro del pintoresco casco urbano del propio municipio de El Oso.

Con cerca de 8.000 habitantes, Arévalo es la segunda localidad más poblada de la provincia y la que está a la cabeza de La Moraña. Por este motivo, no es de extrañar que este municipio sea uno de los centros neurálgicos de la zona y uno de los grandes ejemplos de patrimonio mudéjar del país. Los visitantes pueden perderse entre sus calles para disfrutar de la iglesia de San Miguel, el Castillo de Arévalo y las torres gemelas de la iglesia de San Martín, que ofrecen una vista de postal única en la ciudad. Además, esta riqueza patrimonial no acaba cuando abandonas la localidad, sino que también se puede disfrutar en Madrigal de las Altas Torres o Fontiveros.

Planes de naturaleza

Los planes de naturaleza también deberían tener un hueco en cualquier escapada de fin de semana realizada a La Moraña, con una amplía oferta de rutas de senderismo o bicicleta de montaña aptas para todos los niveles. Además, aproximadamente un tercio de la Ruta Teresiana pasa por la comarca, uniendo la capital abulense con la localidad salmantina de Alba de Tormes en recuerdo y homenaje a Santa Teresa de Jesús. Por el camino, además, seguro que hay tiempo para degustar la rica gastronomía de la zona, que tiene en el tostón y los chuletones de Ávila sus principales platos típicos.

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