La Junta destina más de tres millones para que los municipios con menos de 200 habitantes mantengan sus bares

El consejero González Gago señala que se concederá un importe máximo de 3.000 euros por cada establecimiento, al que se obliga a abrir cinco días a la semana, cinco horas diarias, y debe incluir sábados, domingos y festivos

El consejero de la Presidencia, Luis Miguel González Gago, saluda a María José Puertas, regente del Bar-centro cultural de La Santa Espina desde 1987 junto al alcalde de la localidad Luis Miguel Puertas. | Ical

El consejero de la Presidencia, Luis Miguel González Gago, saluda a María José Puertas, regente del Bar-centro cultural de La Santa Espina desde 1987 junto al alcalde de la localidad Luis Miguel Puertas. | Ical

Ical

La Consejería de la Presidencia convocó una nueva línea de subvenciones para que los municipios con población inferior a 200 habitantes puedan mantener sus bares, centros de ocio y convivencia, una iniciativa para la que el Gobierno autonómico destina la cantidad de tres millones de euros, con posibilidad de ampliar a cinco millones. La línea, que fue publicada ayer en el Boletín Oficial de Castilla y León, fue presentada ayer por el consejero del ramo, Luis Miguel González Gago, en una visita al centro cultural de la pedanía de La Santa Espina (Valladolid), que en principio cumpliría los requisitos.

El consejero señaló que podrán solicitar las subvenciones los municipios con población inferior o igual a 200 habitantes o aquellos que, con independencia de su población, sean entidades locales menores o el núcleo que sea capitalidad del municipio tenga una población inferior o igual de 200 habitantes.

La orden especifica que consideran centros de ocio y convivencia aquellos establecimientos de titularidad pública o privada destinados a satisfacer las necesidades de recreo, esparcimiento y relación social entre los vecinos y demás ciudadanos, tales como, bares, cafeterías, restaurantes y otros similares. Están excluidos aquellos establecimientos que no estén ubicados en inmuebles, como quioscos, casetas, carpas u otras dependencias que se instalan de forma ocasional.

Las ayudas convocadas podrán financiar gastos corrientes vinculados al mantenimiento y funcionamiento de los centros de ocio y convivencia producidos entre el 1 de junio de 2023 hasta 31 de mayo de 2024, como suministros generales de agua, electricidad, gas y combustibles para la calefacción y agua caliente sanitaria, así como cuotas por los servicios de internet, televisión o plataformas audiovisuales. Las subvenciones se concederán al cien por cien del gasto corriente subvencionado con un importe máximo de 3.000 euros por cada centro de ocio o convivencia. El último día para la presentación de las solicitudes será el 15 de julio de 2024. González Gago acudió al centro cultural de la Santa Espina, convertido en bar, que fue inaugurado por Fernando Ledesma Bartret el 9 de mayo de 1987, cuando era ministro de Justicia. "Hemos querido ejemplificar esta presentación en el local de un pequeño municipio. Un sitio especial para una línea de ayudas muy especial", dijo. También apuntó que nace con la idea de "ser estable y permanente en el tiempo" tras este primer año de convocatoria, y que los establecimientos podrán solicitarla en años consecutivos.

Fijar población

El consejero aludió al Estatuto de Autonomía para recordar que dentro de los principios rectores de las políticas públicas se encuentra que las administraciones "acometan las medidas para garantizar el derecho ciudadano de que cada uno viva donde lo desee", así como medidas para "fijar población y dotarla de infraestructuras y servicios”. De hecho, la propia ley de Medidas de Acompañamiento de 2024 contempla "expresamente" la posibilidad de las administraciones públicas de "crear ayudas que tiendan a fomentar actividades que tengan una función social para los vecinos de los pueblos". En este sentido, el consejero subrayó que estos establecimientos "cumplen un servicio de carácter social, donde todos los ciudadanos se juntan, charlan, conversan, tienen sus ratos de ocio y de convivencia ciudadana en este entorno". Pero también, continuó, "cumple una función asistencial, porque evita la soledad no deseada y la desintegración social y permite detectar problemas de salud, desamparo y vulnerabilidad social, ya que si un día falta alguien" salta una alarma de. "Queremos que los pequeños pueblos tengan más vida", defendió.