Renfe aumenta los controles aleatorios en los trenes de Castilla y León para "evitar el uso irregular" de los abonos

Los usuarios que no cancelen con al menos 60 minutos de antelación en tres ocasiones perderán el derecho a adquirir títulos durante un mes

Viajeros en al tren Madrid-Burgos.

Viajeros en al tren Madrid-Burgos. / Ricardo Ordóñez - Ical

Europa Press

La operadora Renfe ha informado de que ha intensificado los controles aleatorios a bordo y en los controles de acceso a los trenes Avant que transitan por Castilla y León para evitar los "casos puntuales de uso irregular de abonos", que aseguran que se han detectado en los últimos tiempos y que, como recuerdan son títulos que cuentan con subvención pública y son nominativos.

La empresa ferroviaria ha realizado un llamamiento a la responsabilidad de los viajeros y ha pedido un buen uso de los abonos Avant y Media Distancia convencional en Castilla y León.

Así, ha recordado "la necesidad de hacer un uso responsable de estos abonos", que, han apostillado, están bonificados por el Estado con un 50 por ciento de descuento además de otro 25 por ciento por parte de la Junta de Castilla y León a los empadronados en la región.

Concienciación

Renfe incide en que prosigue en su trabajo para "concienciar sobre el buen uso de los abonos" y por ello acaba de lanzar una campaña para redoblar las acciones de control de estos e informar a los viajeros, con el objetivo de "frenar el mal uso que pueda realizar una minoría de viajeros, pero que afecta de lleno al resto de usuarios del servicio que utiliza estos trenes a diario para ir a su puesto de trabajo o lugar de estudios".

Asimismo, apuntan que este año Renfe va a profundizar en las iniciativas para evitar el uso irregular de los abonos en los servicios de Media Distancia y en los Avant, en donde todavía se detecta un uso irregular que impide disfrutar de estas medidas a todos los ciudadanos.

Así, en los recorridos de Media Distancia por vía convencional, Renfe ha ampliado a una hora (actualmente son 10 minutos) el tiempo en el que una reserva debe ser formalizada o, en caso de no realizar el viaje, anularse. De esta forma, los usuarios que no vayan a utilizar la plaza reservada con los abonos deberán cancelarla con un mínimo de 60 minutos de antelación.

En caso de que, al menos en tres ocasiones, no hayan cancelado la plaza con la mencionada antelación, perderán el derecho a adquirir nuevos abonos durante los siguientes 30 días.

Previamente, Renfe enviará al viajero, con ocasión de las dos primeras cancelaciones no realizadas con la antelación mínima requerida, sendas comunicaciones al contacto facilitado por el mismo, que le advierta de las posibles consecuencias.

Consecuencias

En ocasiones, han explicado, "hay usuarios de abonos Avant, principalmente en el corredor Valladolid-Segovia-Madrid, que reservan varias plazas y después no viajan y tampoco las anulan, lo que dificulta que otros viajeros con necesidad de desplazarse en esos horarios y trayectos puedan conseguir su plaza, y provoca que el tren lleve plazas desocupadas que no se pueden comprar, ya que aparece tren completo en la venta".

También apuntan que se han detectado usos fraudulentos, como que viajeros usen los abonos de otros titulares, por lo que Renfe advierte de que los abonos objeto de subvención son nominativos (se precisa que el DNI coincida con el usuario del abono).

Para viajar a bordo de sus trenes es necesario formalizar los billetes con abono y que la identidad del viajero sea coincidente con la que aparece en su título de transporte. En el caso de demostrarse un uso incorrecto, Renfe sancionará a los viajeros, según dispone la normativa de 'Condiciones generales de los contratos de transporte' de Renfe Viajeros.