La Junta de Castilla y León confirmó hoy la existencia de un brote de COVID-19 con 40 positivos en el interior de la residencia de mayores Los Royales de Soria.

Según explicó la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno de hoy, el brote se detectó cuando una usuaria de la residencia que mantiene “contacto con muchos residentes” fue al hospital a hacerse pruebas de otro tipo y dio positivo en la de COVID-19.

Ante esta situación, y tras confirmarse los 40 positivos, el centro entendió que “en lugar de aislarles a todos ellos”, y dado que los positivos presentaban cuadros “leves o asintomáticos”, lo mejor era “aislar un ala de la residencia para que puedan moverse con total libertad”, siempre dentro de la “prevención y precaución” por la que se han restringido “temporalmente” las visitas a esas personas “salvo caso de urgente necesidad”.

“Cada centro tiene su protocolo de actuación, pero se revisa periódicamente para actuar en estas situaciones”, reivindicó a continuación Isabel Blanco, que reconoció que la incidencia de COVID-19 en las residencias está subiendo “levemente” ya que estas no son “burbujas” y se comportan “como el resto de la sociedad”, por lo que “es fácil el contagio con una variante con tanta transmisibilidad como las actuales”.

En cualquier caso, Blanco recordó que desde la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades se siguen emitiendo las guías con recomendaciones que “no van en el sentido de limitar o prohibir los derechos de los residentes, sino en extremar las medidas de precaución dentro de los centros residenciales”, si bien estos tienen “sus propios planes y protocolos de actuación cuando se detecta algún caso de COVID”, como ha sucedido en Los Royales.