La Audiencia Provincial de Salamanca condenó a cinco y tres años de prisión, respectivamente, a dos hombres que participaron en la agresión de un tercero al que causaron, entre otras heridas, la pérdida del bazo. La sala apreció sendos delitos de lesiones y señaló como agravante la reincidencia puesto que ambos cuentan con antecedentes penales por hechos violentos. Además, los dos deberán indemnizar a la víctima con una cantidad superior a los 17.000 euros. En total, 4.130 euros por las lesiones y 13.000 por las graves secuelas, en concepto de responsabilidad civil.

Según recoge la sentencia, los hechos se remontan a la madrugada del 22 de septiembre de 2020, poco después de medianoche, cuando los condenados abordaron a la víctima, de 44 años, en la plaza Julián Sánchez El Charro de la capital salmantina, y comenzaron a golpearle con puñetazos y patadas por todo el cuerpo, hasta que perdió el conocimiento y quedó tendido en el suelo. 

Cuando recobró la consciencia, y sin que nadie le hubiera prestado auxilio, cogió su teléfono móvil y llamó al Servicio de Emergencias 112 de Castilla y León. Había pasado unos 40 minutos desde que comenzara la agresión y eran sobre las 01.30 horas de la madrugada. Fue así como llegó al lugar la Policía Local y personal facultativo en un ambulancia que trasladó a la víctima hasta el Hospital Virgen de la Vega donde fue atendido de las lesiones y permaneció ingresado hasta recibir el alta el 8 de octubre del mismo año.

Según recoge el documento judicial, como consecuencia de la agresión, el hombre sufrió una fractura con hundimiento del suelo de la órbita izquierda, un desplazamiento del seno maxilar ipsilateral, laceraciones esplénicas, laceración diafragmática, fractura de arco costal y hemotórax izquierdo. Tuvo que ser operado en el abdomen y tardó en curarse 76 días. La principal secuela afecta al sistema digestivo con la extirpación del bazo y las correspondientes cicatrices.

Al día siguiente de recibir el alta hospitalaria, la víctima compareció en la Comisaría de Policía de Salamanca para denunciar los hechos ocurridos, solicitando una orden de alejamiento de las personas denunciadas al temer por su integridad física, pues contaban con siete y ocho antecedentes, respectivamente, algunos de ellos por hechos violentos, incluidas agresiones a mujeres. Según las declaraciones de los condenados, que no reconocieron los hechos, sí admitieron que su actitud hostil hacia el agredido partía de una situación de celos porque, según aseguraron en sede judicial, molestaba a la mujer de uno de ellos.