La falta de conductores dedicados al transporte por carretera está empezando a ser un problema para muchas empresas de toda Europa. En este sentido, la Junta de Castilla y León ha tomado la iniciativa y los consejeros de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, y de Educación, Rocío Lucas, han analizado la situación actualmente existente con el objeto de aportar soluciones a la problemática planteada por el sector con una de estas empresas, la sociedad soriana De Pedro & Molinero, que cuenta ya con un centro de formación que servirá para implantar nuevas enseñanzas de calidad, atractivas y ajustadas a las necesidades del mercado laboral de cada territorio.

Desde el sector del transporte se ha trasladado la necesidad de que los empresarios formen parte de la solución sobre la base de avanzar en una formación especializada en transporte. Así, la consejería de Educación estudiará la posibilidad de implantar un grado medio de Formación Profesional en Conducción de Vehículos de Transporte por Carretera en aquellas instalaciones empresariales que cuenten con un centro de formación que permita, de acuerdo con la legislación vigente, implantar nuevas enseñanzas de formación en conducción, de calidad, atractivas y ajustadas a las necesidades del mercado laboral de cada territorio. En la actualidad, esta titulación solo se oferta en un centro privado de El Espinar, Segovia.

La Junta financia el permiso de conducir

Por otra parte, desde la Consejería de Fomento y Medio Ambiente se complementará el desarrollo curricular del grado medio de Formación Profesional en Conducción de Vehículos de Transporte por Carretera, financiando el coste de la obtención de permiso de conducir necesario para la conducción de vehículos de transporte de mercancías y del certificado de aptitud profesional acreditativo.

La finalidad de esta actuación es fomentar la empleabilidad en el sector de transportes de mercancías, promoviendo la obtención de los permisos y cualificaciones necesarias para poder ejercer la profesión de conductor de vehículos de transporte de mercancías, compensando por parte de la Junta de Castilla y León los costes de obtención de los mismos.

Se trata de articular políticas públicas que den solución a la falta de conductores y fomentar la empleabilidad en el sector de transportes de mercancías. El sector del transporte necesita conductores profesionales con urgencia. Las cifras estimadas por las asociaciones del sector sitúan la demanda de conductores en unos 1.500 en Castilla y León. 

Asimismo se puso de manifiesto la necesidad de “abrir la profesión de transportista a todos los sectores de la sociedad de Castilla y León y de modo fundamental a las mujeres jóvenes, y quienes viven en nuestro mundo rural".