Las Cortes de Castilla y León aprobaron ayer una Proposición No de Ley, presentada por el grupo Ciudadanos, para pedir a la Junta que exija al Gobierno de España la aprobación y ejecución de un nuevo fondo COVID no reembolsable para el año 2022, que permita a las comunidades autónomas seguir haciendo frente a los gastos extraordinarios derivados de la pandemia.

La presentación del texto corrió a cargo del portavoz de la formación naranja en el Parlamento autonómico, David Castaño, bajo la premisa de que este fondo es necesario para “mantener el suelo social” que suponen servicios esenciales como la Sanidad, los Servicios Sociales y la Educación, mientras por otro lado se abandonan las medidas de contracción para “aumentar la liquidez y activar y mantener la demanda”.

Debido a ello, Castaño consideró necesario mantener el fondo COVID extraordinario porque, de manera contraria, “eliminar el primer pilar arrastra lamentablemente el segundo pilar” y, además, pondría “en riesgo” los servicios esenciales para la comunidad, que proyectan necesitar más de 600 millones de euros. Y todo frente a las políticas de fiscalidad expansiva, propuestas por PSOE y Podemos para compensar esa posible falta de ingresos, dado que “el progresismo radical que pretenden en materia impositiva es hacer lo que hacen los comunistas: si al ciudadano le va bien, se lo vamos a quitar”, algo sobre lo que Castaño se mostró en contra.