La Audiencia Provincial de Valladolid ha condenado a cinco años y un día de prisión a L.P., un programador informático acusado de un delito de posesión y difusión de pornografía infantil. Además también le ha impuesto una inhabilitación especial para cualquier profesión o trabajo que conlleve contacto regular con menores, por un tiempo de al menos de siete años, así como una medida de libertad vigilada por tiempo de cinco años, que se ejecutará con posterioridad a la pena de cárcel.

Según la sentencia, entre enero y noviembre de 2016 el acusado descargó y compartió de forma consciente centenares de archivos de fotografías y vídeos con contenido explícito de pornografía infantil.

Además, en el fallo se argumenta que en alguno de los archivos localizados las imágenes reflejan un “notorio trato vejatorio y degradante hacia los menores y desprecio hacia la dignidad humana debido a la perversidad de los actos mostrados en los mismos y la brutalidad de los comportamientos exhibidos en las escenas”.

La detención del ahora condenado se produjo cuando la aplicación Quijote, utilizada por la Unidad Técnica de la Policía Judicial de la Guardia Civil, con base en Madrid, detectó la descarga de archivos de contenido pedófilo efectuados desde una IP utilizada por un usuario en la ciudad de Valladolid.