El secretario general del PSCyL, Luis Tudanca, se mostraba ayer convencido del éxito de la moción de censura contra el gobierno de PP y Ciudadanos en Castilla y León y apeló a los dirigentes de la formación “naranja” para que “escuchen” a la gente de esta tierra, que “no aguanta ni un día más a este gobierno”. “Ya no valen las palabras”, las “ambigüedades”, dijo y añadió que ha llegado el momento de cumplir con el mandato de cambio que prometieron en las últimas elecciones autonómicas de 2019.

Tudanca, que compareció en la sede de las Cortes unas horas después de que se registrara la moción de censura por parte de los 35 procuradores socialistas, aseguró que no lo hubieran hecho si pensaran que iba a fracasar y sostuvo que si se votara hoy o en unas semanas, no habría grandes diferencias en el resultado.

Además, indicó que ya ha podido hablar con algunos portavoces y parlamentarios y que las “sensaciones no son malas”, pero añadió que trabajarán con “discreción” para que haya un cambio de gobierno en la comunidad.

En ese sentido, el candidato socialista a la Presidencia de la Junta, que estuvo acompañado por la vicesecretaria autonómica Virginia Barcones y la secretaria de Organización del PSCyL, Ana Sánchez, desmintió que no hubiera habido contactos con los procuradores de Cs, como afirmó este miércoles el portavoz naranja, David Castaño, y añadió que no tienen las mismas opiniones en público que en privado, pero insistió en que serán “discretos” y “responsables” para que salga adelante la moción de censura.

Luis Tudanca restó importancia a la posición contraria del portavoz del Grupo en las Cortes y de la dirección nacional de Cs, puesto que aseguró hasta el martes mantenían lo mismo en Murcia y este miércoles han presentado una moción conjunta con el PSOE para desalojar al PP. “Una cosa la escenificación pública y otra la decisión tienen que tomar”, dijo. Con “prudencia” reiteró: “Esperemos a que se vote esta moción de censura”, puesto que señaló en ese momento cada uno tendrá que asumir su responsabilidad y la palabra dada a los ciudadanos.

El portavoz socialista reconoció que el adelanto de las elecciones en Madrid para el 4 de mayo, algo que puso en duda al haberse presentado mociones de censura en esa comunidad, precipitó los acontecimientos en Castilla y León. Apuntó que ellos no trabajaban con estos “tiempos” y cargó contra la “irresponsabilidad” del PP en medio de la pandemia y la tercera ola, porque aseguró aquí también hubo llamadas y presiones desde Génova para que se disolvieran las Cortes y se llamara a los ciudadanos a las urnas.

Tras un día “frenético”, esta posibilidad, continuó Tudanca, ya no existe sobre la mesa, por lo que indicó ahora se ponen a trabajar para que la moción sea “exitosa” y aseguró que él y el PSOE asume su “responsabilidad” para que haya otro gobierno en la comunidad que ofrezca “esperanza” y “futuro” a los castellanos y leoneses. Así, confirmó que tras hablar con algunos políticos, iniciará las negociaciones para lograr reunir los apoyos necesarios –41 votos– con el objetivo de incorporar a formaciones como Por Ávila y la UPL.

Si la moción de censura acaba prosperando se produciría un relevo inmediato de poderes en la Junta, por lo que no habría que pasar por las urnas, lo que evitaría, según el socialista, el perjuicio que esto podría ocasionar a la evolución de la pandemia.

Por el momento, la moción de censura cuenta con el apoyo de los 35 procuradores socialistas y los dos de Podemos, que ya se han posicionado a favor de esta iniciativa, por lo que el PSOE tendría que sumar el “sí” de otros cuatro procuradores para que la moción prospere.

Por ello, aunque los socialistas logren sumar el apoyo de otros partidos del grupo Mixto, como Por Ávila (1) o la UPL (1), el PSOE tendrá que sumar obligatoriamente al menos a dos procuradores de Cs para que la moción prospere

Tudanca ha confirmado que ha hablado con el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, quien estaba al corriente de los acontecimientos sucedidos en la comunidad desde hace semanas. Finalmente, preguntado por si aceptaría gobernar con el apoyo de algún procurador tránsfuga de Cs, Tudanca ha dicho que le “molestan especialmente” esas insinuaciones, ya que ellos “no harían cualquier cosa” por gobernar, y más aún que esas acusaciones vengan por parte de “los artífices del tamayazo”.

El proceso debe pasar por la Mesa de las Cortes, cuya próxima reunión está prevista el 19 de marzo

El primer paso para la tramitación de la moción de censura registrada por el PSOE será su paso por la Mesa de las Cortes, cuya próxima reunión está prevista el 19 de marzo para fijar el orden del día del próximo pleno, de manera que en este momento ese es el calendario aunque se podría cambiar, informaron fuentes parlamentarias. Según el Reglamento de las Cortes, la moción debe ser propuesta, al menos, por el 15% de los procuradores, en un escrito dirigido a la Mesa de las Cortes, que debe incluir un candidato a la Presidencia de la Junta. La Mesa de la Cámara, tras comprobar que reúne los requisitos señalados, la tiene que admitir a trámite, dando cuenta inmediata de su presentación al presidente de la Junta y a los portavoces de los grupos. Además, en los dos días siguientes a la presentación de la moción de censura podrán formularse mociones alternativas, que seguirán los mismos trámites. Si se da esta situación, el presidente de las Cortes podrá acordar el debate conjunto de todas las incluidas en el orden del día, pero habrán de ser puestas a votación por separado, siguiendo el orden de su presentación. La moción o mociones de censura serán sometidas a votación a la hora que, previamente, haya sido anunciada por la Presidencia y que no podrá ser anterior al transcurso de cinco días desde la presentación de la primera en el Registro General. La aprobación requiere, en todo caso, el voto favorable de la mayoría absoluta de la cámara autonómica. La presentación de una moción de censura suspende la posibilidad del presidente de la comunidad de disolver las Cortes y convocar elecciones anticipadas. En marzo de 1996, las Cortes de Castilla y León aprobaron la ley reguladora de la cuestión de confianza y de la facultad del presidente de la Junta de disolución del parlamento. Los promotores de esa norma entendieron entonces que el Estatuto de Autonomía solo regulaba la posibilidad de retirar la confianza al presidente de la Junta, elegido entre los procuradores, mediante la moción de censura constructiva. Además, el artículo 37 del Estatuto de Autonomía regula que el presidente de la Junta, bajo su exclusiva responsabilidad y previa deliberación de la Junta, puede acordar la disolución anticipada de las Cortes. Sin embargo, no lo puede hacer cuando se encuentre en tramitación una moción de censura.