El vicepresidente de la Junta de Castilla y León y consejero de Transparencia, Ordenación del Territorio y Acción Exterior, Francisco Igea, avanzó ayer que el Gobierno regional considera “oportuno” abordar el proceso de desescalada de las actuales medidas restrictivas con motivo de la pandemia de COVID-19 por provincias y comenzar en las que tengan “menos de un 25% de ocupación en las UCI” por pacientes con coronavirus.

Así lo ha apuntado Igea tras una reunión telemática que ha mantenido, acompañado por los consejeros de Empleo e Industria, Ana Carlota Amigo; y de Cultura y Turismo, Javier Ortega; con representantes de los sectores de la hostelería, el turismo, la gran distribución y de las instalaciones deportivas para exponer y recabar su opinión sobre la propuesta de desescalada que será sometida a consideración en el Consejo de Gobierno extraordinario de la Junta de Castilla y León que se celebrará este próximo lunes.

Según ha explicado el vicepresidente, en declaraciones remitidas a los medios de comunicación la intención “inicial”, ya que se debe debatir el lunes en el Consejo de Gobierno, es arrancar el proceso de desescalada si se consigue “un grado de desocupación en las unidades de cuidados intensivos” junto con la incidencia acumulada del COVID-19 y así se comenzará en las provincias que tengan menos del 25% de las camas UCI ocupadas por pacientes con el virus.

Según las cifras que ofrece la Junta de Castilla y León en su portal de Datos Abiertos, a fecha de ayer la única provincia que cumple dicho criterio es Ávila, con las UCI ocupadas al 22,2 por ciento, mientras que estaría cerca Salamanca, al 29,7 por ciento.

Con la evolución que muestran los indicadores, la Junta considera oportuno realizar la desescalada por provincias, en fases de 14 días y siempre de manera gradual. Eso sí, aunque las fases duren dos semanas, cada lunes se podrán sumar nuevas provincias al proceso.

Fernández Mañueco exige al Gobierno que cuadruplique las vacunas que envía cada semana

El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, exigió ayer al Gobierno que multiplique por cuatro el número de vacunas que envía cada semana a Castilla y León. “No estamos recibiendo vacunas”, denunció Fernández Mañueco, quien reiteró que es “fundamental” incrementar el suministro para alcanzar la inmunidad antes de verano. En ese sentido, el jefe del Ejecutivo autonómico reclamó al Gobierno en una comparecencia por videoconferencia que multiplique por cuatro las dosis que recibe la comunidad ante las incidencias registradas en la región para completar la pauta vacunal con la vacuna de Moderna en el plazo fijado por la propia farmacéutica.

Al respecto, el presidente de la comunidad confió y esperó que se cumplan las palabras del propio Gobierno y los compromisos de las propias farmacéuticas con las instituciones europeas, pero repitió que es “fundamental” que el Gobierno multiplique por cuatro los envíos de vacunas para dar una “respuesta adecuada, rápida e inmediata”. Según una información hecha pública por el Ministerio de Sanidad, la comunidad había recibido hasta el jueves, un total de 300.885 dosis de vacunas frente a la COVID-19, de las cuales había administrado 245.671, el 82,3%, frente a un porcentaje en España del 80%, hasta 3,6 millones, informa la agencia Ical.