El vicepresidente y portavoz de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea, anunció este viernes el cierre perimetral de las nueve provincias de la Comunidad a partir de las 20.00 horas de este sábado así como el adelanto del inicio del toque de queda, que desde mañana también se establece a partir de las 20 horas, en lugar de las 22.00 horas como se venía aplicando hasta el momento. Así lo anunció anunció Igea en una comparecencia tras la reunión mantenida por los responsables del Gobierno autonómico con los municipios de más de 20.000 habitantes y las diputaciones provinciales. Sin embargo, el Gobierno ha reaccionado a la medida, asegurando que "no cabe" dicho adelanto de la restricción de movilidad.

Igualmente se ha determinado la reducción de los aforos en todos los lugares de culto a un tercio, con un máximo de 25 personas. También se ha decidido limitar las reuniones en los domicilios a un máximo de cuatro personas, que es “el más bajo” establecido por las comunidades y considerando que ir más allá “podría poner en dificultad la legalidad de la medida” dado que afecta a un derecho fundamental. 

El Gobierno autonómico ya avanzó ayer, a la finalización del Consejo de Gobierno, el endurecimiento de las restricciones establecidas hasta ahora como consecuencia del empeoramiento de los datos de contagios por COVID-19 en las últimas semanas, con el objetivo de reducir la movilidad, la actividad y el contacto social. 

La Junta ha tomado estas medidas ante la situación “dramática” que vive la comunidad, donde ha crecido de manera muy importante el número de contagios en los últimos días hasta superar los 2.300 en la jornada de ayer, el pico más alto de la pandemia, y con una incidencia también al alza que se sitúa por encima de los 600 casos por cada 100.000 habitantes a 14 días y en 433 a siete días. 

Igea reconoció que se trata de medidas “duras” pero aclaró que estamos ante una situación “excepcional” y estimó que es el momento de “llamar a la responsabilidad” de administraciones y ciudadanos para “interiorizar” el momento de dificultad que se está viviendo y hacerles ver que “las dos próximas semanas van a ser muy difíciles”. 

Igea confía en que el estado de alarma actual permita el establecimiento del toque de queda a las ocho de la tarde. "El decreto dice que se puede modificar dentro del horario nocturno y el ocaso es a las 20.00 horas", ha asegurado. También ha comunicado que la decisión de cerrar las provincias y no los municipios, como han hecho otras regiones, obedece las propias características de los municipios de la comunidad, más pequeños.

Si las medidas no surten efecto en dos semanas, tiempo por el cual se han aprobado, "el confinamiento domiciliario será inevitable", ha aseguardo Igea.