La consejera de Empleo e Industria, Ana Carlota Amigo, y el consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, defendieron la necesidad de atender las reivindicaciones planteadas de forma unánime por el sector de la automoción para que no se haga efectivo el incremento del impuesto de matriculación a partir del próximo mes de enero. En este sentido, Amigo señaló que la actual situación económica ha provocado un descenso de en torno al 30 por ciento de las ventas y que ese descenso podría agudizarse a partir del próximo año si no se revisa este impuesto, ya que elevaría el precio de los vehículos en un más de un cinco por ciento, explicó la consejera, quien participó en la Mesa de la Automoción, convocada por la ministra de Industria, Turismo y Comercio, Reyes Maroto, para analizar la situación del sector y los distintos programas de apoyo. Amigo recordó que otros países como Francia o Portugal han adoptado ya medidas para evitar que los estándares de emisiones de CO2 repercutan negativamente en la fiscalidad de los vehículos. La situación perjudica de forma especial en Castilla y León, ya que el 86 por ciento de los vehículos que se fabrican en la comunidad se destinan a la exportación. El incremento del precio final de los vehículos daña “la competitividad y la cuota de mercado, tanto de consumo interno como de exportación”.

La Mesa de la Automoción, en la que también han estado presentes el viceconsejero de Economía y Competitividad, Carlos Martín, y el viceconsejero de Empleo y Diálogo Social, David Martín, ha servido, además, para analizar el Plan de Impulso a la Cadena de Valor de la Industria de la Automoción, así como las previsiones del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Reyes Maroto anunció que el Gobierno tiene previsto movilizar unos 10.000 millones de euros durante los próximos tres años del nuevo mecanismo “Next Generation EU “para reactivar el sector de la automoción.