El Consejo de Gobierno extraordinario celebrado ayer ha dado luz verde al acuerdo por el que se limita parcial y temporalmente la libertad de circulación de las personas “por motivos muy graves de salud pública”. Este toque de queda entrará en vigor hoy a las 22 horas y tendrá vigencia hasta las seis de la mañana para un periodo establecido de 14 días naturales. Tras la aplicación de esta medida, los confinamientos perimetrales que se encuentran establecidos en la actualidad decaerán hoy.

Aunque los servicios jurídicos de la Administración autonómica someterán esta norma a la correspondiente ratificación por parte del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, estaba previsto que el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) publicara a las 6 horas de este sábado una edición extraordinaria con el acuerdo para darle publicidad.

El vicepresidente y portavoz de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea, ha afirmado que desde el punto de vista legal esa Orden se apoyará en la Ley de Salud Pública y en el resto de normas que han ido amparando hasta ahora medidas como los confinamientos perimetrales, pero sobre todo se sustenta en la “urgentísima necesidad” de frenar los contagios en el ámbito doméstico y en que no se puede “perder ni un día más”.

La Orden prevé que el toque de queda se extienda al menos hasta el viernes, 6 de noviembre, a expensas de la necesaria ratificación por parte del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, ante el que el Ejecutivo autonómico ha aducido “motivos muy graves de salud pública” para tomar esta decisión.

Igea ha defendido que “no tiene sentido” plantear este tipo de medidas a partir de media noche –como ha hecho la comunidad de Madrid–, ya que el problema actual es que “la gente se va del restaurante a su casa”. “Estábamos desplazando el ocio de los locales de hostelería a los domicilios. Eso hay que evitarlo y para evitarlo la hora tiene que ser temprana, si no no tiene mucho sentido”, ha argumentado sobre la hora elegida para el arranque del toque de queda.

La norma ahora aprobada supone, durante su vigencia, dejar sin efecto temporalmente aquellas acciones reflejadas en el Acuerdo 46/2020, por el que se aprueba el Plan de medidas de prevención y control para hacer frente a la crisis sanitaria por la COVID-19 en Castilla y León en lo que excedan, se opongan o contradigan lo ahora dictado.

Sin embargo, desde la Junta se reitera la necesidad de cumplir con las medidas de ese acuerdo fuera del horario del toque de queda, como la limitación a un máximo de seis personas en la participación en agrupaciones, salvo que sean convivientes; los aforos contemplados en establecimientos de hostelería y restauración, que no podrá superar en mesa el 75 por ciento en salas de hasta 40 comensales y el 50 por ciento en el caso de más de 40. Igualmente, el consumo dentro del local no se podrá efectuar en barra y en las mesas se garantizará la distancia de seguridad. De la misma manera, no se podrá fumar en la vía pública o en espacios al aire libre cuando no se pueda respetar una distancia de seguridad de al menos dos metros, así como en terrazas, veladores o similares. Además, quedan sin efecto las medidas referidas a los cierres perimetrales vigentes mediante las diferentes órdenes dictadas por la Consejería de Sanidad y que, cronológicamente, afectan a los municipios de Pedrajas de San Esteban (Valladolid), Miranda de Ebro (Burgos), León, Palencia, San Andrés del Rabanedo (León), San Pedro Latarce (Valladolid), Salamanca, Aranda de Duero (Burgos), Burgos y Ponferrada (León).

Ayer por la mañana, el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, anunciaba tras reunirse con el ministro de Sanidad, Salvador Illa, que la comunidad tendría toque de queda, una medida “drástica” dada la situación de transmisión comunitaria del Covid-19 en la comunidad y que cuenta con el apoyo del Gobierno central.

Fernández Mañueco

Fernández Mañueco señaló que la comunidad “no puede esperar más” dada la “presión” que se vive en los hospitales, lo que ha hecho que se de un paso adelante para que la Junta “asuma su responsabilidad” para articular una respuesta “jurídica extraordinaria”.

Por su parte, el ministro de Sanidad respaldaba la decisión de la comunidad de establecer esta limitación de la movilidad durante la noche y ha defendido que se están tomando “medidas drásticas” para reducir la curva de contagios.