La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha convocado a los presidentes de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, a una reunión el lunes para trabajar conjuntamente ante el coronavirus, según han informado a Europa Press fuentes del Gobierno regional.

Se trata de un encuentro que tendrá lugar en la Real Casa de Correos, sede del Ejecutivo autonómico, (Puerta del Sol) con el objetivo de trabajar de manera coordinada sobre las medidas a aplicar frente al coronavirus. A la cita también han sido invitados los consejeros de Educación y Sanidad de ambas regiones.

El anuncio se produce después de las declaraciones de Ayuso en las que aseguró que no entiende "de terruños" durante una pandemia y que no hay ninguna comunidad "radiactiva", al aludir a las declaraciones del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, quien dijo que el 80% de los casos de contagios de la comunidad les llegan "de la bomba radioactiva vírica que se plantó en Madrid". También la consejera de Sanidad de Castilla y León, Verónica Castro, había mostrado su preocupación por la alta movilidad de viajeros entre la capital y la comunidad, lo que podría elevar la incidencia del COVID en la región. "Trasladamos la preocupación que tenemos con la movilidad. Sabemos que tuvo en la primera fase de la pandemia un impacto importante", señaló durante una rueda de prensa.

En una entrevista en RNE, la presidenta madrileña ha señalado que no hay ninguna comunidad radiactiva y que ella "nunca hubiera dicho lo mismo de Aragón o de Cataluña durante el verano", sino "todo lo contrario", informa Efe.

Ayuso ha dicho que se pone a disposición de las comunidades autónomas para ayudar y que las administraciones están obligadas a estar coordinadas y, por eso, "si el presidente de Asturias" o el de Andalucía "necesita material, estrategia o ideas" siempre se las dará y "nunca" hará comentarios que "ofendan a nuestros ciudadanos".

Ha recordado la presidenta que a principios de verano firmó un convenio con Castilla-La Mancha y Castilla y León para ayudarse en materia de incendios forestales y Madrid ha mandado efectivos a Extremadura, y "no dudaría" en enviar "lo que hiciera falta en cualquier rincón de España si un presidente autonómico así lo necesita".