Más de 408.000 castellanoleoneses se consideran adictos al móvil y reconocen que lo primero y lo último que hacen cada día es mirar su dispositivo y le dedican una media de tres horas y 50 minutos al día, es decir, el 60 por ciento de la población de entre 18 y 65 años. Los datos se desprenden de la VI Edición del Estudio sobre Adicción al Móvil elaborado por Rastreator, que analiza el comportamiento de los españoles frente al teléfono móvil.

Este análisis desvela que los españoles usan cada vez más el smartphone, una media de cuatro horas y diez minutos, una hora más que hace dos años. En cuanto a este consumo por regiones se encuentran entre los que más tiempo dedican los castellano-manchegos (4 horas y 49 minutos), los andaluces (4 horas y 45 minutos) y riojanos (4 horas y 41 minutos). Por el contrario, gallegos (3 horas y 25 minutos), cántabros (3 horas y 32 minutos) y asturianos (3 horas y 38 minutos) son los que se sitúan como los que menos horas lo usan. 

Los castellanoleoneses están entre los españoles que más tiempo consumen delante de la pantalla del móvil

Esta alta dependencia preocupa a muchos castellanoleoneses, tanto que el 30 por ciento afirma que le gustaría reducir su uso “pero no sabe cómo”, y a un 47 por ciento le genera inquietud el uso tan intensivo que hacen sus familiares y amigos.

Los habitantes de Castilla y León utilizan más el móvil para llamar y consultar las redes sociales, algo que hacen el 20 y el 15 por ciento, pero también para consultar el correo electrónico (14 por ciento). Durante el periodo de vacaciones, con un mayor espacio para el ocio, este riesgo se eleva. En cuanto a cuáles son las redes sociales en las que más tiempo invierten los andaluces se encuentra en primer lugar la app de mensajería instantánea WhatsApp (83 por ciento de la población) seguida de Facebook (66) e Instagram (52 por ciento). Además, casi siete de cada diez andaluces reconocen que lo primero y lo último que hacen cada día es mirar su teléfono.

Al volante

Disponer de un teléfono móvil en el coche es muy útil en momentos de urgencia o avería, puesto que permite transmitir información de una manera rápida y precisa para pedir ayuda. No obstante, el uso de estos dispositivos mientras se conduce genera un “elevado riesgo de distracción siendo una de las principales causas de accidentes en nuestro país”. De hecho, tal y como desprende el estudio, uno de cada tres castellanos y leoneses afirma usar el móvil cuando está al volante, ya sea para consultar el GPS, atender llamadas o leer mensajes.

En el caso de los jóvenes, este uso se intensifica hasta el 49 por ciento, que asegura que utiliza de este dispositivo al volante. En concreto, uno de cada diez afirma que lo usa para mandar mensajes mientras conduce y un 13 para leerlos.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que tras un minuto y medio hablando por el móvil, aunque sea con manos libres, el conductor deja de percibir el 40 por ciento de las señales de la carretera, su velocidad media desciende un 12 por ciento y “tarda bastante más en reaccionar ante un imprevisto”. Además, si el conductor circula a 120 kilómetros por hora y a la vez escribe un mensaje de texto o contesta un WhatsApp “recorre sin darse cuenta 660 metros a ciegas”.