La crisis generada por el coronavirus tiene su reflejo en todos los indicadores económicos, con una especial incidencia en el gasto soportado por las diferentes administraciones públicas, que tratan de garantizar la salud de los ciudadanos y frenar su impacto empresarial y laboral. La ejecución presupuestaria de la Junta pone de relieve el rumbo obligado por el virus y su esfuerzo concentrado en los gastos corrientes y una merma en inversiones por las necesidades generadas por la pandemia.

Los datos publicados por la Consejería de Hacienda del Ejecutivo autonómico, que preside Carlos Fernández Carriero, revelan que las obligaciones reconocidas por la Junta hasta junio, en gastos en bienes y servicios, ascendieron a casi 906 millones de euros, lo que supone 238,2 millones más que un año antes. En términos porcentuales, el Gobierno regional había comprometido ya a junio, el 63,4% del presupuesto del capítulo 2, cuando en 2019 ese porcentaje se situaba en el 46,7%, lo que supone 16,7 puntos más.

Además, los gastos de personal sumaron 2.031,5 millones de euros, el 55,3%, de las cuentas presupuestadas, también muy superior a los 1.912,5 millones del año anterior por las mismas fechas, con un porcentaje de ejecución del 52%. Las transferencias corrientes se situaron en los 981,2 millones de euros reconocidos, un 56,4% de lo presupuestado en la nueva prórroga de las cuentas, cuando un año antes estaban asumidos 947,7 millones, con un grado de ejecución del 54,5%. El capítulo de gastos corrientes, se completa con los gastos financieros, con unas obligaciones reconocidas de 105,8 millones con un grado de ejecución del 36,6%, por debajo de los 119,3 millones de 2019 y un porcentaje del 41,3%. El conjunto de gastos corrientes sumaron 4.024,6 millones, con una ejecución del 56,4%, 5,3 puntos por encima del 51,1 del año anterior, con 3.542,8 millones.

Las cifras de ejecución presupuestaria del primer semestre indican un aumento del gasto global de apenas siete décimas, lo que supone que si el gasto corriente se disparó, la Junta redujo su desembolso en otras partidas presupuestarias, en inversiones y operaciones financieras. En concreto, en conjunto, la Comunidad reconoció obligaciones por 4.700 millones de euros, un 48,4% del presupuesto inicial de la Administración general (9.696,63 millones), cuando en 2019 esa cantidad ascendió a 4.647,8 millones, con un grado de ejecución del 47,7%.

Inversiones

Las operaciones de capital se recogen hasta junio, con unas obligaciones asumidas por parte del Ejecutivo de 253,3 millones, un 19,6% del presupuesto inicial comprometido, cuando hace un año, alcanzaban los 363,5 millones, y una ejecución a esas alturas del 27,6%

Bajando al detalle, las inversiones reales presentaban una grado de ejecución del 17,2%, con 101,2 millones asumidos; y las transferencias de capital, un porcentaje del 21,6%, con 152,1 millones, frente a cifras relativas del 22,3% y 135,2 millones y 32% y 228,3, el año pasado, respectivamente.

Por lo que se refiere a los gastos financieros, el total de operaciones sumaba a junio en el apartado de obligaciones reconocidas 422 millones, un dato que representa un porcentaje de ejecución respecto a la cuenta inicial prevista para todo el año, del 33%. El porcentaje de gasto financiero está muy alejado del 49,6% del año pasado por las mismas fechas, cuando el desembolso en este capítulo sumaba 636,4 millones.

Este dato global se reparte entre los 406,8 millones de los pasivos financieros, con una ejecución del 34,2·; y los 15,2 millones de loa activos, con un grado del 17,1%.